Viernes 06 de febrero 2026

Apoteosis del hastío



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Hace algn tiempo, bajo este mismo epgrafe, escribimos un artculo expresando nuestro irremediable hasto y tedio ante la insufrible cruzada de acontecimientos polticos, econmicos, o simplemente de nuestra armona social que, casi en forma cotidiana, van sobrepasando toda nuestra capacidad de aguante.

Este fastidio emerge de una campaa celestina, y casi goebeliana, de algunos medios de prensa, especialmente oficialista, que esconden una hbil maniobra meditica, con tufillo cubano, y que tantos xitos ha obtenido en los pases que profesan la ininteligible doctrina del socialismo del siglo XXI y obedecen las directrices del Foro de Sao Paulo, hoy convertido en Foro de Puebla.

Desde el Rio Grande, hasta la Tierra del Fuego, venimos siendo engatusados por alarmantes datos que informan sobre la salud de nuestros mandatarios, con el propsito de despertar lstima y de distraernos de problemas ms serios. Temas como el cncer terminal que padeci el coma-andante Chvez, cuya localizacin se nos dej librada a la conjetura y a una suerte de acertijo morboso que ocup nuestro tiempo, tuvieron a la poblacin tratando de adivinar el sitio exacto de la afeccin. Algo similar a lo que se le diagnostic, muy recientemente, al lder cocalero Morales, mientras l canta, baila y retoza en playas cubanas y lo van preparando para las prximas elecciones presidenciales.

En tanto la situacin econmica de los pases que optaron por el socialismo se va agravando progresivamente, pareciera que la estrategia comunicacional tambin sube unas rayitas de agotamiento, hacindolas cada vez ms luctuosas y temibles con muertes como la de Felipe Sandy Rivera, testigo protegido por denunciar actos de corrupcin en la ABC; el del abogado de Luis Fernando Camacho; la de los diputados del MAS; y la del interventor del Banco Fassil, Lic. Carlos Alberto Colodro, un funcionario sin mcula alguna en su carrera profesional, ocurrida hace pocas horas, en muy extraas circunstancias, en la ciudad de Santa Cruz.

Esta trama nos recuerda al libro, recientemente aparecido, intitulado Asesinato de reputaciones cuyo autor es Romeo Tuma Junior, nada ms ni nada menos que el ex Ministro de Justicia de Incio Lula da Silva, actual presidente del Brasil, donde, en forma inslita y valiente, destapa una trama que no slo ensombrece la carrera del tornero de San Bernardo, sino que lo sindica como un informante de las dictaduras que asolaron el Brasil durante los aos setenta y, de esta manera, lo coloca en la escala de los ms ominosos delincuentes de la regin.

Como si de un argumento preconcebido se tratara, esta cadena de escndalos nos recuerda al secuestro y asesinato de Celso Daniel, Prefecto de Santo Andrs, una ciudad paulista aledaa a la gran urbe, sobre cuyo crimen el autor del libro seala que, como delegado del rea donde ste se cometi, l fue el primero en llegar al lugar del hecho, donde le toc la ingrata tarea de realizar el reconocimiento oficial del cadver y abrir el proceso de investigacin. Como dicho luctuoso acontecimiento coincida con la poca de elecciones, los partidarios de Lula, como los del partido de los trabajadores, lo obligaron a dejar el caso y, de acuerdo con sus revelaciones, l no tiene la menor duda que este asesinato fue por encomienda de los polticos y empresarios de Santo Andrs que, si bien no tuvieron la intencin de matarlo, ordenaron que slo sea un secuestro que le propine un gran susto, el cual sin embargo devino en uno de los mayores crmenes de la historia poltica brasilea. Quizs, algo similar ocurri con el Fiscal argentino Alberto Nisman, como con el interventor Colodro, lo cual no deja de hacer parte de esta apoteosis del hasto que sufrimos los bolivianos.