Miércoles 04 de febrero 2026

Madurando la Guerra



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Por el ritmo que va mostrando la cruel, como loca invasin de Putin a Ucrania y, a fin de evitar que dicho desastre se torne an mayor para sus fuerzas militares deviniendo en una estrepitosa derrota histrica, el psicpata dictador ruso se ha propuesto encender focos de violencia en cuanta latitud planetaria sea posible, a objeto de dar trabajo a sus mercenarios en desbande; mantener activos a los populistas pseudo socialistas del Siglo XXI, estrechamente afines; y distraer a la prensa de su derrota, que en el ajedrez se llama mate pastor.

Tales focos de conflicto se comprueban en el inaudito ataque terrorista de Hams a Israel, el 7 de octubre pasado, deflagrando una guerra que ya lleva ms de tres meses, con un saldo rayano en los 23000 muertos y otro tanto de heridos, as como la amenaza de extenderse al Yemen, donde terroristas huties, apoyados por Irn, so pretexto de sabotear las cargas destinadas a Israel, se dan a la tarea de impedir el ingreso al Mar Rojo a cuanto barco se dirija al canal de Suez.

A este sombro panorama, ahora se suma la infeliz y reciente provocacin del dspota venezolano, de hacer saltar por los aires la tranquilidad de la regin utilizando el justo y centenario reclamo sobre la Guyana Esequiba, mediante un laudo que en 1966 ya fuera pactado entre el Reino Unido y Venezuela, tres meses antes de que los ingleses otorgasen la independencia a Guayana, acuerdo llamado el Acuerdo de Ginebra, en el que Inglaterra admite el reclamo de Venezuela, buscando encontrar las soluciones ms satisfactorias para resolver la disputa.

Subsiguientemente, Entre 1982 y 1999, ambos pases intentaron resolver el diferendo a travs de la ONU, el que lamentablemente no arroj los resultados concretos esperados, quedando archivado el diferendo debido a la proverbial desidia del mico-mandante Chvez, ms empeado en asuntos polticos de baja estofa como establecer, junto a Fidel Castro, el Foro de Sao Paulo, donde lo engrupieron con la falacia de ser Simn Bolvar redivivo y, donde fueron a parar los miles de millones de dlares que desangraron a la gran Venezuela.

Entretanto, la explotacin inmisericorde de los pozos de petrleo venezolanos, al igual que los nuestros, motiv que los salados regalos a Cuba, de 113.000 barriles diarios, deje exanges las reservas y volteen la mirada a los inmensos yacimientos de petrleo recin descubiertos por la ExxonMobil en la Guyana Esequiba, despertando la codicia de los saqueadores socialistas y la gran oportunidad para activar otro foco de guerra en esta regin del planeta, que contribuya a distraer la ayuda de EE.UU. y Europa hacia los teatros de guerra que actualmente se libran en Ucrania e Israel.

A pesar de que Venezuela no reconoce que la Corte Internacional de Justicia tenga competencia en este diferendo, el ao pasado este tribunal se declar competente para atenderlo. Considerando tal eventualidad, creemos que el Acuerdo de Ginebra sera un excelente apoyo a la pacfica solucin del conflicto en favor de Venezuela y evitara cualquier dictamen que pueda demorar aos, evitando as la verdadera intencin de los maduristas de causar un enfrentamiento que nadie quiere, salvo aquellos bribones que estn madurando la Guerra.