- Destacadas
- 2026-01-08
Loading
[Estamos en WhatsApp. Empieza a seguirnos ahora]
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reveló este miércoles que el nuevo acuerdo petrolero con Venezuela incluye una cláusula de exclusividad comercial sin precedentes. Según el mandatario, todos los ingresos obtenidos por la estatal Pdvsa mediante las ventas supervisadas de crudo deberán ser reinvertidos exclusivamente en la adquisición de productos fabricados en territorio estadounidense. Esta medida busca asegurar que el capital retorne de manera directa a la economía norteamericana a través de exportaciones industriales y agrícolas.
A través de su plataforma Truth Social, Trump detalló que las compras venezolanas se centrarán en sectores críticos que actualmente sufren un severo desabastecimiento en el país caribeño. La lista de prioridades incluye productos agrícolas, medicamentos de alta complejidad, dispositivos médicos y equipos especializados para la reconstrucción de la red eléctrica nacional y la infraestructura de hidrocarburos. Esta decisión convierte efectivamente a Estados Unidos en el proveedor único de la transición venezolana, desplazando a socios comerciales previos como China o Rusia.
El modelo de "Cero Fuga de Capitales"
La estrategia de la Casa Blanca establece un círculo cerrado de flujo monetario. Por un lado, empresas como Chevron liderarán la extracción y venta de crudo en el mercado internacional, y por otro, el dinero resultante será administrado para pagar a proveedores en estados clave como Florida, Texas y el cinturón industrial de EE. UU. "Es una elección inteligente y una muy buena noticia para ambas naciones", subrayó el mandatario republicano, enfatizando que Venezuela se ha comprometido a ser su socio comercial principal y exclusivo.
Impacto en la geopolítica de suministros
Esta cláusula de exclusividad garantiza que el petróleo venezolano no solo servirá para estabilizar los precios energéticos globales, sino también para revitalizar el sector manufacturero estadounidense. Para la región, esto implica que Venezuela saldrá del mercado de importación latinoamericano y asiático para concentrar su poder de compra en el norte. Las autoridades de Washington supervisarán directamente cada transacción para asegurar que los fondos se utilicen en los rubros de salud, energía y alimentación autorizados.
¿Qué significa esto?
Economía: Al reactivarse la industria petrolera bajo este esquema, se espera una mayor oferta de crudo que podría estabilizar los costos de importación de combustibles en Bolivia.
Seguridad: El compromiso de Venezuela con EE. UU. reduce la influencia de potencias extrarregionales en Sudamérica, lo que podría derivar en un clima político más predecible para las inversiones.
Trámites: Las empresas de logística y comercio en la región deberán adaptarse a una nueva ruta de suministros que será controlada casi en su totalidad por normativas estadounidenses.