Sábado 21 de febrero 2026

Golpe de timón administrativo en el Palacio

Intervención total: Rodrigo Paz le quita el control de sus unidades a la Vicepresidencia



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El escenario político boliviano se sacude tras la publicación del Decreto Supremo 5552, una norma que despoja a la Vicepresidencia de su autonomía operativa. A través de este decreto, el presidente Rodrigo Paz ha ordenado que todas las unidades estratégicas del segundo mandatario pasen a depender directamente del Ministerio de la Presidencia.

La medida no es una simple reforma, sino una reestructuración profunda que somete la Jefatura de Gabinete, Comunicación y Protocolo al control administrativo de la cartera de la Presidencia. Bajo el argumento de "coadyuvar" con el Ejecutivo, el Palacio de Gobierno toma las riendas de la estructura que hasta ayer manejaba la Vicepresidencia de forma independiente.

El golpe administrativo es quirúrgico: el personal de las unidades de gestión y asesoramiento jurídico ahora será asignado y administrado por el Ministerio de la Presidencia. Esto significa que el segundo hombre del Estado ya no tendrá la potestad de elegir ni gestionar a su propio equipo técnico y legal en áreas clave.

Uno de los puntos más punzantes del decreto establece que el Vicepresidente no contará con representaciones regionales, municipales ni institucionales. Esta prohibición corta de raíz cualquier intento de construir una estructura de poder territorial o política propia fuera de la sede de Gobierno, centralizando toda representación en el Ejecutivo.

La fiscalización también cambia de manos, ya que las unidades de Auditoría Interna y Transparencia de la Presidencia ahora vigilarán cada centavo y cada movimiento del personal de la Vicepresidencia. Se trata de un control total sobre las operaciones de una oficina que, históricamente, gozaba de un manejo presupuestario y de recursos humanos autónomo.

Aunque el decreto señala que las funciones legislativas se mantienen independientes, la realidad administrativa dicta lo contrario al centralizar el relacionamiento legislativo bajo la égida de Presidencia. El manejo de los archivos históricos y la biblioteca, tesoros documentales de la Asamblea, también pasan a ser gestionados por el brazo ejecutor de Rodrigo Paz.

La norma también aprovecha para ajustar tuercas en el Ministerio de Desarrollo Productivo, otorgándole direcciones adicionales en un movimiento que consolida el control del ala presidencial. Con este decreto, el Presidente no solo reordena el Estado, sino que envía un mensaje de poder absoluto: en este Gobierno, el mando tiene un solo centro de gravedad.

El Dato de Cierre: El decreto ya entró en vigencia con su publicación en la Gaceta Oficial, dejando a la Vicepresidencia como una oficina protocolar sin presupuesto propio ni control sobre su equipo de trabajo.


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