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- 2026-03-13
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La captura de Sebastián Marset no fue un simple allanamiento, sino una maniobra de asfixia logística ejecutada con precisión de relojero. El Ministerio de Gobierno reveló que la clave del éxito fue la neutralización previa del "inmueble B", el centro de mando que albergaba a su escolta armada.
Esta fase inicial fue determinante, ya que al intervenir el mando de operaciones ubicado a solo ocho minutos de la residencia del uruguayo, se cortó toda posibilidad de alerta o resistencia coordinada.
El operativo, que comenzó a las 03:00 de la madrugada, se basó en un trabajo de inteligencia de semanas que operó bajo un silencio absoluto. La discreción fue tal que la estructura de seguridad de Marset nunca detectó el cerco que se cerraba sobre ellos.
Desde la otra acera, se confirma que Marset había logrado establecer una verdadera base de operaciones en Santa Cruz, operando con una logística que incluía mandos separados para evitar que una sola intervención los hiciera caer a todos.
Sin embargo, la táctica policial de golpear primero al "corazón de seguridad" dejó al investigado totalmente vulnerable en su descanso. Al momento de la segunda intervención, el uruguayo ya no contaba con anillos de protección activos.
El Ministro Oviedo enfatizó que Marset "guardó silencio" durante todo el procedimiento. Este detalle revela el shock de un criminal que se sentía intocable en su residencia de Las Palmas y que se vio superado por la velocidad del Estado.
La captura se realizó de manera respetuosa, cumpliendo con la orden de sello rojo de Interpol, asegurando que el traslado del aprehendido hacia la custodia de la DEA fuera un proceso blindado jurídicamente.
La Policía Boliviana demostró una capacidad de despliegue quirúrgico que evitó cualquier enfrentamiento armado en una zona residencial, una prioridad establecida por el mando civil para evitar daños colaterales.
La expulsión del uruguayo hacia Estados Unidos cierra un ciclo donde Santa Cruz fue utilizada como centro logístico clandestino, una realidad que el Gobierno ahora admite haber desmantelado desde su raíz.
El operativo termina con la desactivación total de la infraestructura criminal en la capital oriental. La base de operaciones de Marset en Santa Cruz fue borrada del mapa en una operación que no necesitó disparar un solo proyectil.