Martes 12 de mayo 2026

Soldado que huye sirve para otra batalla



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La abrupta defenestracin del Gobernador de Tarija Mario Cosso, en medio de una huelga de hambre  que realizaba precisamente para evitar su arrojamiento, ha dado paso al encumbramiento de su sucesor Lino Condori del MAS, cuyo nombre haba sido barajado das atrs por el Presidente de la Repblica, en una clara demostracin del poder discrecional de S.E. que con esa accin consolid la posesin del sptimo gobernador oficialista, de apenas cuatro que el MAS obtuvo en las ltimas elecciones.

Esta bochornosa, como antidemocrtica y deplorable destitucin, as como todas las otras que vendrn en un prximo futuro, es el resultado tangible del descalabro poltico que devino despus de la fractura del Consejo Nacional Democrtico (CONALDE), integrado por los departamentos de la tal llamada Media Luna, tras su fracasado llamamiento al paro cvico y bloqueo de caminos en agosto de 2008, contra la convocatoria al referndum para aprobar la nueva Constitucin Poltica del Estado. Debacle que origin que los prefectos opositores reunidos en Tarija decidieran pedir a la OEA y a la Iglesia Catlica su mediacin para organizar el dilogo con el gobierno de Evo Morales y as capitular vergonzosamente a sus otrora pretensiones autonomistas.

A partir de all, poca o ninguna libertad de accin o reaccin qued en los prefectos opositores. El espritu de cuerpo fue rpidamente sustituido por la salvacin individual de cada uno de ellos y el gobierno, utilizando la teora del marlo, comenz hbilmente a desgranar  sus otrora inexpugnables defensas.

A la cada de Reyes Villa en Cochabamba sobrevino la de Leopoldo Fernndez en Pando, Paredes en La Paz, Joaquino en Potos, Barrn en Sucre y as por delante, se fueron cargando uno por uno a los  Infantes de Aragn. Por supuesto, habr todava quienes apuesten por el camino del individualismo que, aunque opten por posturas de herosmo aparente, solo tendrn como seguridad pactada que el gobierno no los destituya y los deje ladrando a la luna, como voces solitarias de oposicin que necesita, para guardar las apariencias de un pulcro manejo democrtico, hacia lo externo.

Para la gran masa de bolivianos que vemos desconcertados el devenir de estos acontecimientos y que nos enrostran con la mayor sinvergencera que nuestro voto no vale un carajo, la nica esperanza radica en evitar volver a caer en la trampa de quienes, a travs de sus arreglos y acomodamientos, se ungieron como Generales del transfugio.

Para colmo de nuestros pesares, una asamblesta opositora tarijea, en su afn de explicar la evasin de Cosso manifest que en las prximas horas presentaran un recurso de nulidad, aunque pocas esperanzas tenemos de conseguir que la justicia pueda actuar en forma correcta, aadi. Slo le falt repetirnos aquel viejo adagio que reza: Un soldado que huye sirve para otra batalla.