Loading
Toda la artillera contra la medida gubernamental. Calificativos sobran y los insultos llegan. Marcha de la bronca, pedido de agruparse sin esperar convocatorias polticas, gritos y maldiciones, velitas prendidas para que esta medida sea el final de Evo. Eso es todo.
No me parece que sean las rutas por donde se debe caminar. Hay que repensar el proceso. Salir de la histeria al anlisis sereno y la contrapropuesta.
Tenemos que refrescar la memoria: especialmente a los hroes de Octubre, aquellos que al grito de guerra civil gas ni a Chile ni por Chile, quebraron el proceso democrtico y se hicieron del Poder. Hace cinco aos que Evo Morales le da con el combo del socialismo chavista a todo lo construido desde 1985 y segn su discurso el neoliberalismo ha muerto en Bolivia y el Socialismo populista nos trajo el vivir bien. Es bueno recordar a muchos que Goni hace siete aos que est viviendo bien en Washington: callaro noms y sin acordarse de nadie, lo que quiere decir sin que le importe la suerte de nadie, en Bolivia o fuera de ella.
Resulta que ahora Evo es neoliberal. Y parece que ser neoliberal es asumir las cosas con criterio, aunque a muchos no les guste. Por ejemplo: que Bolivia se inserte al proceso global de la economa, la sociedad y la cultura, eso es neoliberal. Que se respete la propiedad privada, eso es neoliberal. Que se respete la institucionalidad democrtica y el Estado de Derecho, eso es neoliberal. Que se produzca con eficiencia, eso es neoliberal. Que se tenga tolerancia con el opositor poltico, eso es neoliberal y por ltimo: que se aplique una poltica econmica racional, eso es neoliberal. Pregunto: qu de todo esto tiene Evo Morales?
Llevar las cosas al extremo no es bueno. Mirar las cosas como son es acercarse a la realidad con objetividad. Lo cierto es que la subvencin de los hidrocarburos en Bolivia lleva muchos aos, lo que no debi suceder, pues segn la norma que se fij en su momento, el precio de los mismos deba fluctuar con los precios internacionales. Esto fue lo que se dej de hacer. Por qu? Pues porque esos neoliberales de entonces, se asustaron, prefirieron el aplauso al deber y dejaron pasar los aos. El precio de la gasolina deba fijarse de acuerdo a una banda establecida que permita el sostenimiento de un fondo que actuaba de contrapeso al incremento o disminucin del precio internacional.
La aplicacin de esta norma neoliberal, como aquella del Bolsn del Banco Central (flotacin sucia) hubiera evitado el shock actual. Pero no se hizo. Se dej pasar el tiempo y llegamos a subvencionar 1.900 millones de dlares. Esta subvencin ha permitido, con breves intervalos, que el contrabando de la gasolina y gas licuado sea permanente. Ya durante el septenio banzerista se haca contrabando de gasolina al Paraguay. As que esto no es nada nuevo.
La subvencin de la gasolina, como estamos viendo, no permite que el sistema de precios nacional sea real. Se vive un sueo. Es decir se tienen precios bajos en relacin a los precios mundiales, porque los costes de produccin estn sostenidos por la subvencin petrolera. Todos dejaron que esto se prolongue, por temor a la reaccin social, que prefiere vivir anestesiada a mirar su realidad.
Por eso creo que la decisin de quitar la subvencin es una buena medida. Ahora bien, esto exige que toda la economa tenga que ser manejada dentro un modelo coherente y eficiente. No se puede sostener el asistencialismo social, sin crear fuentes de ingreso que lo permitan, no se deben efectuar gastos superfluos (aviones presidenciales), no se deben crear empresas estatales asumiendo el riesgo de la inversin que puede ser asumida en el mbito privado, no se debe pensar que el Estado debe controlar el 100 por ciento de la economa, sino aquellos sectores realmente estratgicos y al final no se debe hacer del narcotrfico una fuente supletoria de ingresos para el campesino. En otras palabras: tanto Estado como sea necesario y tanto mercado como sea posible.
Creo que si las cosas fueran por esta ruta, los procesos de inversin pblica deberan acompaar a la inversin privada y esto es lo nos llevara por el camino del valor agregado a nuestras exportaciones de materia prima. Para hacer esto no se requiere ser neoliberal ni socialista, simplemente se necesita mirar al mundo que nos rodea con objetividad. Un gobierno fuerte debe asumir polticas econmicas serias, sin que le importe el aplauso.
Me temo que esto no es lo que pasar. Y creo que si el control poltico que de antemano trabaj el gobierno para llevar a cabo el gasolinazo, no se pierde. El prximo zarpazo gubernamental ser a la propiedad empresarial agrcola y pecuaria. Es decir el presupuesto asignado a la empresa estatal EMAPA hablamos de 270 millones de bolivianos, para producir y comercializar productos agropecuarios y sus derivados es el objetivo de lo actuado.
El sector agropecuario ser acusado de no producir, de no usar la tierra para ello y por tanto se provocar su reversin. Por eso la persecucin poltica actual y la destruccin de toda fuerza opositora. El MAS se apresta a tomar el control de la tierra, la produccin agrcola y pecuaria, la minera, el comercio exterior, la banca y la aeronavegacin.
Es ante este cuadro poltico que hay que movilizarse, que como se puede apreciar va ms all de los precios y la canasta familiar.