Martes 12 de mayo 2026

Una Defensoría entre Villenas, Villas y villanos



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Y ahora, Quin podr defendernos? Especialmente hoy, cuando un video digno de los mejores Reality Shows de TV ha puesto en evidencia que el secretario general de la Defensora del Pueblo era el encargado de sobornar a Ignacio Villa Vargas, alias El Viejo, mendaz protagonista de uno de los actos de calumnia ms  infames del que se tenga memoria, cuyo resultado fue el asesinato de tres sbditos extranjeros en el cuarto piso del cntrico hotel Las Amricas de Santa Cruz; otros dos en prisin y varios connacionales que corrieron la misma suerte de la crcel y el exilio.

Entretanto, la institucionalidad de ese organismo, creado bajo la imagen del ombudsman sueco como la autoridad encargada de garantizar los derechos de los ciudadanos ante abusos que puedan cometer los otros poderes del Estado, corre inminente peligro, dado que los acontecimientos derivados de la historia que dimana del video, dan cuenta de una extraa trama dirigida al dominio absoluto de la Defensora del Pueblo por parte del partido de gobierno. 

De hecho, ya nos pareci muy sospechoso el nombramiento de Rolando Villena como Defensor del Pueblo, al clasificar tercero en la convocatoria realizada por el Congreso para ese fin, muy por debajo de otros candidatos que haban obtenido una mayor puntuacin, empero, nunca nos habramos imaginado que tal designacin estaba ligada a la familia de un influyente Senador que, a su vez, detentaba el ministerio de gobierno a travs de su yerno y la seguridad ciudadana a travs de su hijastro, el mismo que  aparece en el video como sobornador de Ignacio Villa Vargas, alias El Viejo.

La imagen de Villena fue potabilizndose sin embargo, tras los luctuosos sucesos de Caranavi, donde asume su verdadero rol al alinearse con las vctimas que eran afines a su familia y enfrentarse a las familias de Alto Beni que encarnaban a los violentos. Sin ingresar en los detalles que pudieron motivar ese extrao cambio, resulta que hoy, gracias a una hbil manipulacin de los trascendidos sobre el controvertido video, l es transformado de hroe a malhechor.

La majestad de la Defensora del Pueblo ha sido mancillada, al trastocarse burdamente los papeles. Un fiscal de materia cita al Defensor del Pueblo como a un vulgar bandido y, lo peor, este asiste sin chistar. Es decir, aquel sobre cuya persona ha recado la noble encomienda de defender al pueblo es investigado y sujeto a sospecha de crimen.

Existe un fuego cruzado entre familias y la poblacin azorada e inerme contempla su desgracia, cmo su nico aparato de defensa se debate entre Villenas, Villas y villanos.