Martes 12 de mayo 2026

¿Deportarán los paraguayos a Mario Cossío?



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Cuando la desconsolada madre de Cecilia Cubas, hija del ex presidente paraguayo Ral Cubas, vino a Bolivia para suplicar por el arresto y deportacin de los secuestradores y asesinos de su hija, los sbditos paraguayos ngel Acosta y Blas Franco, la respuesta boliviana fue hacerlos fugar de Bolivia y no saber ms de su existencia hasta la fecha.

Esa historia que alcanz ribetes de escndalo y tom un giro digno del mejor libreto de film policial se inici con la detencin de ngel Acosta Centurin, quien fue liberado luego de dos horas, pese a existir un mandamiento de aprehensin internacional sobre l  y figurar en el cdigo rojo de INTERPOL. Segn palabras del entonces viceministro del interior, Rafael Puente: no pudo ser detenido porque la accin fue precipitada y en este caso faltaban y sobraban documentos... Tal actitud motiv que Rogelio Ortusar, el fiscal del Ministerio Pblico paraguayo asignado al caso declarara: Nos ha dado urticaria la actitud de algunas autoridades bolivianas...

En la misma casa donde fue detenido Acosta, vivan Blas Franco y Francisco Pacho Corts, ciudadano colombiano, ex recluso de la crcel de Chonchocoro y fundador-presidente de una o­nG que organiza, lidera y gestiona por las reivindicaciones de las comunidades campesinas. Dicho ciudadano se hallaba en Bolivia con libertad provisional, acusado de terrorismo y narcotrfico pero, curiosamente, en condicin de refugiado poltico.

Para entender esta historia es necesario remontarse a Marzo de 2003, cuando el embajador norteamericano David Greenlee anuncia que los servicios de inteligencia norteamericanos se han enterado de un complot de golpe de Estado contra Snchez de Lozada a ser lanzado el 9 de abril de ese mismo ao, durante el cual, uno de sus autores, Evo Morales, sera traicionado y asesinado.
Posteriormente, en la madrugada del 10 de abril, la misma embajada norteamericana cita a algunos medios de televisin para dirigirlos a un operativo muy importante a realizarse. Unas horas despus, Francisco Pacho Corts y los bolivianos: Claudio Romn Cuevas, Carmelo Pearanda y dos mujeres eran expuestos a la prensa, como la banda de terroristas desmantelada en El Alto.

Tres das antes de ser detenido, Pacho Corts haba llegado a La Paz, donde curiosamente decidi trasladarse luego de abandonar el programa de proteccin a testigos que le ofreci el gobierno colombiano, para protegerlo del acecho de las FARC. Segn sus propias declaraciones: el escogi Bolivia para seguir realizando el trabajo que sabe hacer y por que contaba con amigos, entre los cuales cita al propio Evo Morales, as como a miembros del Partido Patria Libre (PPL), del Paraguay, (al que pertenecen Acosta y Franco) una formacin que segn sus antiguos dirigentes, mantena buenas relaciones con las FARC, cuyo representante y considerado "canciller" Rodrigo Granda tambin est siendo procesado por el caso Cubas.

La rueda de la fortuna ha dado una vuelta completa y hoy le ha tocado a nuestra ministra de Transparencia Da. Nardy Suxo viajar a Asuncin para solicitar la deportacin del Gobernador de Tarija Mario Cossio. Con los antecedentes arriba expuestos solo nos resta preguntarnos: Deportarn los paraguayos a Mario Cosso?