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Nada que ver la segunda parte de este ttulo con el libro Lo que Varguitas no dijo (1983), respuesta de la bella cochabambina Julia Urquidi al hoy premio Nbel, Mario Vargas Llosa, luego de que ste publicara su novela La ta Julia y el escribidor (1977). Y nada que ver porque lo que el fiscal Sosa no dijo sobre el llamado caso Rzsa, forma parte de un gran caso mayor, que no es otro que la patraa oficialista contra Santa Cruz, sus dirigentes, instituciones, el proceso autonmico y la verdad histrica.
Una verdad diametralmente diferente a la fabricada historia oficial del MAS y sus hombres, pues lo que no dijo Sosa es que el caso Rzsa es un eslabn ms del asalto al poder de los hombres del MAS, con violacin al Estado de Derecho, a las normas de la pluralidad y convivencia polticas en democracia y a los Derechos Humanos, para implantar la aventura totalitaria disfrazada de democrtica, indgena-originaria-campesina.
Hoy se puede afirmar sin duda alguna que el omnipresente y todoterreno fiscal Marcelo Sosa, le ha mentido al pas impunemente. Luego de ver el video del soborno al testigo clave de los falsos testimonios, Ignacio Villa Vargas infeliz y pobre Viejo - lo que el fiscal Sosa no le ha dicho al pas constituye materia judicial para abrir otro expediente: el caso Sosa.
Ambos casos el Rzsa con los tres extranjeros asesinados, en el hotel Las Amricas de Santa Cruz, quienes, mercenarios o no merecan un debido proceso y el Sosa- son una unidad en s mismas y ejes claves del caso mayor: el terrorismo de Estado poltico-jurdico planificado con premeditacin y alevosa desde el gobierno central-centralista. El meollo del gran caso es la estrategia poltico-econmica-social-militar-territorial de Evo Morales y sus hombres para el copamiento del poder total, sin impedimento alguno. Con ese fin, haba que destruir a todos los adversarios polticos de la llamada Media Luna, piedra en el zapato para consumar dicha estrategia.
Lo que el Fiscal Sosa no dijo se va sabiendo sin ms WikiLeaks que las pugnas internas por el poder, al calor de por los menos tres claras tendencias en el oficialismo. Segn informes oficiosos, una de ellas es liderada por Vice y los intelectuales marxistas del grupo La Comuna. Otra, es la indigenistas radical junto a las organizaciones sociales y los cocaleros del Chapare con el canciller David Choquehuanca como lder. Una tercera la componen personas de confianza de Evo Morales, y por ah tanbien circulan restos de guevaristas y elenos, ms otros reblases de comunistas, socialistas, todos con irrefrenables ganas de usufructuar de espacios de poder.
En ese escenario, Sosa y los otros mal administradores de in-justicia son marionetas de una estrategia construida peldao a peldao, hace muchos aos por los hombres de ayer y de hoy del MAS, los ongs y otros comedidos.
Reitero: la aventura totalitaria disfrazada de democrtica, indgena-originaria-campesina, anticapitalista, aventura fracasada en todos los lugares donde fue experimentada.
Los cerebros de la politizacin de la justicia, las guillotinas judiciales, la represin poltica, el amedrentamiento, los abusos y la violacin a los Derechos Humanos, no son los Sosa y compaa, sino el Presidente, el Vicey sus colgandejos, en cualquiera de sus tendencias, para aplastar a quien no comulgue con el pensamiento nico totalitario, o manifiesten pensamiento crtico. Es decir, contra las/los autonomistas, que como ya sabemos, no dividen al pas, sino al poder central-centralista, contra la democracia plural, la iniciativa privada, el sistema capitalista, el libre mercado, el progreso individual, entre otros.
Como el agua el agua clara...
As de clara, cuando es clara, va siendo la dominacin jacobino-bolchevique-sindicatera y populista que hace estragos en esta Bolivia llamada del cambio, cambio antidemocrtico en todo caso. Esta Bolivia que hoy ostenta el estigma de mas de 100 perseguidos, presos, refugiados y exiliados polticos, todos ellos inocentes. As noms: ninguna de las pruebas presentadas por el fiscal Sosa puede inculparlos pues parten del falso testimonio de un viejo sobornado. Aqu cabe un proceso internacional a los autores intelectuales de esta felona poltica, no solo a los operadores.
Qu balance para el quinquenio de Morales y compaa, aunque todos se esmeren en hablar, ponderar, celebrar y festejar el primer aniversario del Estado Plurinacional! El triunfalista, disperso e irreal discurso del Presidente merece otro artculo: en este primer ao pluri, todo ha sido por primera vez...
Que sepa, las y los bolivianos nacimos hace rato y vivimos muchas ms historias que las que l dice, o le hacen decir sus asesores.
Ahora vuelo a lo que el fiscal Sosa no dijo.
Es una tctica distractiva-defensiva permanente y abusiva del gobierno achacar a terceros sus propios delitos. Eso ha hecho al citar al periodista que difundi el video de marras para que diga su fuente, violentado la vigente Ley de Imprenta y el derecho a la reserva, en vez de investigar de dnde salieron los ms de $us 31.000 de soborno. En todo caso no de los gastos reservados que no existen como tal, sino con otro nombre: de libre disponibilidad que son muchos ms, y de los que en algn momento tendrn que rendir cuentas. Achacar a terceros de sus propios delitos es, por ejemplo, inculpar a Samuel Doria Medina por daos econmicos al Estado, cuando el gobierno ha sido el principal daino con el gasolinazo y el reculazo, como ya le llaman a esos descalabros.
Que Sosa y los otros cmplices del terror judicial hagan creer que buscan hasta con ceduln judicial al sobornador de abultado prontuario delictivo contra la democracia y la autonoma, y segn dicen, ya anda por Venezuela-- y hurgar su filiacin materna para vincularlo a ex un prominente hombre del MAS, o exprimir al escurridizo Defensor del Pueblo -a quin defiende?- son solo maniobras defensivas, distractivas y mediticas. Para qu? Para que la gente no se encocore ms an por el alza de precios de los productos de la canasta familiar, ni por hacer colas para comprar azcar o cemento y pronto arroz y pollos, en todo caso, cada vez ms caros.
Como el agua clara, se cae el andamiaje de la Bolivia del cambio y de una de la mentiras ms malvolas de su historia: la acusacin a Santa Cruz y su gente con millonarias y permanentes campaas poltico-mediticas pagadas con dineros pblicos, es decir suyos y mos. Campaas de descrdito, falsedades y criminalizacin dentro y fuera del pas: los cerebritos de tal campaa nos tildaron de terroristas, separatistas, divisionistas, oligarcas, neoliberales, derechistas, racistas y corruptos. Les falt diccionario!
Sin embargo, as como no hay crimen perfecto, tampoco hay mentiras perfectas, pese a los que el fiscal Sosa no dijo. Ms temprano que tarde tendr que decir lo que no dijo o le dijeron que no diga, porque la rueda de la fortuna gira y la del poder tambin.