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No siempre algo que comienza como una buena intencin tiene un final feliz. El da del matrimonio todo es fiesta y sonrisas, pero ser el tiempo quien diga si tal decisin fue acertada; de no serlo, las malas consecuencias afectarn no slo a los cnyuges, sino tambin a sus hijos. Igual sucede con las polticas pblicas. Una poltica bien intencionada, pero ajena a la realidad puede llegar a afectar al ciudadano y a la propia agenda pblica. Solo hay que recordar el Decreto 748 y ver cmo una poltica -buena en el fondo- fall en su forma de aplicacin, con terribles consecuencias. Ocupmonos ahora de otro caso ms meloso pero no por ello menos traumtico.
Por qu escasea el azcar en Bolivia cuando tenamos soberana alimentaria por dcadas en este rubro? La produccin nacional abasteca largamente el mercado interno y prodigaba generosos saldos exportables. El ciudadano estaba satisfecho as como los caeros, zafreros e industriales, porque el mercado -aunque imperfecto- funcionaba muy bien. Pero, algo pas a inicios del 2010.
La buena intencin de fijar un precio justo (baratito) rompi el equilibrio y termin afectando a los ms pobres. El establecer en Bs3,60 el kilo de azcar -cuando en derredor nuestro se cotizaba en el doble o ms- solo provoc que el producto saliera de contrabando.
Advirtiendo que la produccin de azcar del 2010 podra enfrentar una baja de ms del 30% por la falta de diesel en el 2009, que alarg en tres meses la zafra de la caa obligando a los productores a cosechar hasta diciembre, y luego el negativo impacto del exceso de lluvias y la sequa despus- los ingenios azucareros asumieron una posicin responsable decidiendo suspender sus compromisos de exportacin a fin de que no sufriera el mercado interno. Sin embargo, la especulacin y el contrabando ya se haban desatado.
Entendiendo que el bajo precio era la causa para la especulacin y el contrabando tal como tambin ocurre con el diesel, el GLP y la gasolina, con precios artificialmente bajos en el pas- y viendo la constante subida del precio internacional del azcar, el gobierno decidi fijar un nuevo precio justo incrementado a Bs4,30 pero ni siquiera la subida a Bs5,30 sera ya suficiente.
Cmo acabara esta historia? Con un indito y destacable esfuerzo pblico-privado para importar ms de un milln de quintales de azcar para abastecer el mercado interno a un precio justo ms realista de Bs7,50 para la gubernamental EMAPA (ms del doble del precio original del 2010) y a Bs8,00 para la venta por parte de los ingenios. Pese a ello, las colas aumentaron y toda la poblacin se molest, no solo el ciudadano de a pie sino tambin los gremialistas acusando al Estado de competir deslealmente.
Cules las lecciones aprendidas? Lo ms importante: la ley del mercado es inmutable y no puede ser ignorada. Segundo: siempre ser mejor un precio real antes que un precio artificialmente bajo que haga que el producto salga de contrabando. Tercero: es mejor tener un mercado abastecido, que perder el tiempo y la salud haciendo cola durante das o pasando largas horas bajo el sol, la lluvia, en fro o en calor, incluso durmiendo algunos con sus hijos en las calles, a fin de conseguir un poco de alimento. Cuarto: siempre ser mejor pagar un poco ms en el mercado abierto que muchsimo ms en el mercado negro. En suma, que no hay precio ms alto por pagar, que el no encontrar azcar en el mercado.
* Gary A. Rodrguez A. es economista y Gerente General del IBCE