Martes 12 de mayo 2026

Muy lindo para ser incierto



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Tuvieron que pasar ms de cinco aos de gobierno plurinacional para que el pueblo vea, mitad incrdulo y mitad satisfecho, al presidente de la repblica rodeado por los 5 de los 8 ex presidentes redivivos, en una reunin fraterna celebrada en Palacio de Gobierno, recibiendo su asesoramiento para las futuras acciones que se lleven a cabo, con respecto a Chile, con miras a resolver nuestro centenario reclamo martimo.

El pueblo incrdulo, porque l pensaba ver a los ex mandatarios con sus esposas (lase  enmanillados) y marchando en mangas de camisa hacia la guillotina, bajo el ltigo inclemente del senador Eugenio Rojas. Al haber primado esa condicin, se ha demostrado que efluvios democrticos habran penetrado al Palacio, provocando que la furia revolucionaria robesperiana pase o, al menos, est muy cerca de hacerlo.

Satisfechos, porque con este gesto S.E. seal, con muy pocas horas de diferencia, que iba tomando distancia de los termocfalos que le aconsejaron con anterioridad, primero a no asistir a las reuniones de la COB y luego, jams retratarse al lado de los diablos neoliberales.

No sabemos con precisin, cules podran haber sido las razones que motivaron a S.E. a cambiar el rumbo de su comportamiento. Lo cierto es que ese mito del 54% de la preferencia electoral que lo encumbr en las alturas de Akapana se ha ido diluyendo.
Desde este pedestal era difcil dialogar con ex dignatarios que, o no fueron elegidos, o si lo fueron fue  por un escaso margen. Menos, por supuesto, con los siervos de la gleba que se los consideraba activos fijos de su movimiento socializante.

De no estarse dando este mismo fenmeno con su homlogo venezolano Chvez, quien fue inusitadamente a buscar a su otrora denostado colega colombiano Juan Manuel Santos para protagonizar un encuentro que potabilice, nada ms ni nada menos, que a la  figura del otrora golpista Porfirio Lobo y la reinsercin de Honduras al seno de la OEA, estaramos proclives a creer que el fenmeno radiactivo del Japn viene decretando estos cambios. Empero, ellos nos obligan tambin a forzar la imaginacin y creer que la razn de estas actitudes obedece a la necesidad de buscar salud, donde todava  no se ha manifestado la enfermedad, para que cuando sta llegue, uno pueda enfrentarla en forma blindada o al menos, con un buen grado de inmunidad.

Ren Sanabria y Walid Makled Garcia, boliviano y venezolano respectivamente, ambos personajes vinculados a la discutible actividad de la agroqumica (lase narcotrfico); desde sus presidios en Colombia y EE.UU. han sacudido las bases polticas de ambos pases y los dos amenazan con revelar secretos y relaciones ntimas que haran saltar por los aires los fusibles de la primavera democrtica que estamos viviendo, decretando que todo este castillo de naipes del ALBA se venga abajo y que lo ocurrido hasta ahora, sea muy lindo para ser incierto.