Martes 12 de mayo 2026

Y ¿Si el Gral. Sanabria hablara...?



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Noticias de prensa dan cuenta que el prximo 23 de mayo, el Gral. Ren Sanabria Oropeza deber comparecer ante un tribunal federal de Miami (Florida) por supuesta conspiracin en el trfico de drogas y por haber enviado ms de 4 toneladas de cocana a EEUU, Europa, frica y Asia. En dicha oportunidad, la Dra. rsula ngaro Mancuso, jueza de la corte de distrito del sud de Florida, cargo al que fue nominada por el ex presidente George Bush, benevolentemente ya le ha hecho conocer al acusado que tiene tres alternativas para escoger: cien aos de crcel, cadena perpetua o acogerse al programa federal de proteccin de testigos.

Se supone que el General Sanabria, en su calidad de oficial profesionalizado en la Escuela de las Amricas en Fort Benning, as como en el Estado Mayor de la DEA en Quntico-Virginia, est al tanto del procedimiento judicial que rige en los EEUU al enfrentar un juicio. Declararse inocente, sin las pruebas de descargo suficientes que permitan derrotar los alegatos de la fiscala significa ingresar a un juicio muy o­neroso, tanto para el acusado, como para el contribuyente y, por tanto, la condena es ms rgida y draconiana. En cambio, si el reo se acoge a escupir todo el veneno que lleva encima, a cambio de delatar a los agentes que se lo inocularon, el trato es diferente y para ello est diseado el programa federal de proteccin de testigos, administrado por el departamento de justicia de los EEUU y operado por el servicio de alguaciles de ese pas.

Est sobreentendido que se acogen a este programa, aquellos encausados que la fiscala cree que pueden brindar informacin til y relevante para desarticular toda una red criminal. Ser entonces que la Fiscala de Miami considera as a Sanabria? Por lo expuesto, est claro que s.

Sern solo las implicaciones de la polica boliviana las que le interese al fiscal de la Florida?  O aquellas personas tan cercanas a la cpula del poder, que le han conferido un sentido folklrico y etno-racial al trfico. Por supuesto que no. Creemos que para la justicia de los EEUU las experiencias de Sanabria obtenidas en su alto cargo de Zar anti drogas y sus conexiones en condicin de  narcotraficante, con personas, gobiernos y organismos de la regin, son los objetivos que los norteamericanos pretenden obtener.

Conocer por ejemplo: Por qu utilizaba la riesgosa ruta de Arica para sus envos, teniendo el aeropuerto de Chimor a la mano? Cmo es posible que durante cinco aos, nunca fuera descubierta una fbrica de droga en el Chapare?, Qu se hicieron las toneladas de cocana incautada? En fin, una sarta de interrogantes que nos estremecen a la sola idea de que el Gral. Sanabria hable.