Martes 12 de mayo 2026

Estamos marchando al ritmo del acontecer mundial



140 vistas

Entre el 29 de abril pasado y el da del trabajo, el mundo y los bolivianos asistimos a cuatro acontecimientos dignos de recordar; la boda real del prncipe Guillermo de Inglaterra con la bella Catalina Middleton, la Jornada Nacional de la Reivindicacin Martima organizada por el gobierno en los predios del estadio Hernando Siles de La Paz, la muerte del decreto 21060 ocurrida en Huanuni y la de Osama Ben Laden en Islamabad, capital de Pakistn. Todos estos acontecimientos contaron con el beneplcito de sus simpatizantes, como con la acerva crtica de sus enemigos.

En lo que al matrimonio real britnico se refiere y a la indiscutible belleza de todos sus detalles, la critica estuvo centrada en los gastos econmicos que subvino este casorio y aquella proveniente de espritus amargados que- a priori- sienten que jams podran clasificar en este tipo de acontecimientos. Los 30 millones de euros erogados para tal efecto se multiplicaron, por concepto del turismo y otras actividades, en ms de 1000 millones de ingresos lquidos a las arcas del reino. Entonces: dnde radica la prdida?

Lamentablemente, no podemos decir lo mismo de la jornada reivindicadora, amenizada por el conjunto musical chileno Los Miserables donde se erog ms de 600.000 bolivianos y no se vislumbra ni el mar, ni un solo centavo de retorno al tesoro general de la nacin por dicho concepto. Por el contrario, las declaraciones de S.E. acusando de desleal al gobierno de Piera por no informarle sobre la investigacin por narcotrfico en contra del Gral. Ren Sanabria, preso en Miami, nos coloca ante una nueva y prolongada  frustracin de nuestras aspiraciones y una eventual arremetida chilena.

La hermana de S.E., cuando funga de primera dama de la nacin, tuvo un mejor sentido utilitario del tema, al sugerir el matrimonio de S.E. con la presidenta de Chile Michelle Bachelet. En dicha insinuacin calificada por los medios como inoportuna, ella estaba reflejando, quizs con mayor propiedad que su hermano, el abolengo de su estirpe, de ese imperio aimara que haba derrotado al ingls y al romano. Por lo tanto, subsista en ella esa ancestral costumbre del matrimonio arreglado, propia de las ms rancias monarquas. Tal vez mediante esa frmula habramos logrado al menos un enclave.

Parece no habernos ido muy diferente con la muerte y sepelio del D.S. 21060, pues al parecer este es un duro de matar y su fantasma seguir aterrorizando a comunistas y demagogos por muy largo tiempo ms. Algo semejante se pronostica con el espectro de Osama Bin Laden, cuyas secuelas permanecern vivas y vengadoras, para mal de nuestros pesares.

En todos estos eventos universales y nacionales la nica moraleja es, que los bolivianos estamos jodidos, pero actualizados y marchando al ritmo del acontecer mundial.