Viernes 15 de mayo 2026

La Pachamama no espera



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Jaime Paz y Evo Morales se parecen en algo. Ambos, con una diferencia de veinte aos, enfrentaron en sus presidencias sendas marchas de indgenas que exigan el respeto de sus derechos polticos y de la naturaleza.

Hay algunas diferencias entre los dos gobernantes y entre las dos protestas, comenzando porque uno de ellos se declara indgena.

La protesta de 1991 era slo de los pueblos del oriente y ahora es de los pueblos del oriente y del occidente, todos juntos.

Ambos presidentes se parecen, adems, porque fueron acusados por sus opositores de tener narco-vnculos, aunque en ninguno de los casos fueron presentadas pruebas concluyentes.

La diferencia principal entre las protestas de 1991 y 2011 es que ahora los pueblos originarios del oriente marchan como expresin de protesta contra los cocaleros. Los pueblos del occidente que se proponen participar en la protesta exigen que se respete la Pachamama cerca de las explotaciones mineras.

Los pueblos del oriente estn molestos con el hecho de que los cocaleros, a los que consideran aliados del presidente y de su gobierno, estn avanzando sobre los parques naturales, a tal punto de destruirlos.

El dirigente Miguel Campero, de los campesinos de Yapacan, denunci que los cocaleros que ocupan el parque Chor han creado en la zona la misma situacin que crearon las FARC en Colombia: una regin donde ni la polica ni el ejercito pueden entrar.

La denuncia tiene relacin con la informacin que difundi el diario El Tiempo de Bogot en julio pasado sobre la llegada de 3.000 narcotraficantes colombianos a Santa Cruz en los ltimos cuatro aos.

La marcha de protesta se organiz como respuesta a la decisin del presidente Morales de construir una carretera por el espinazo del parque nacional Isoboro-Scure. Los indgenas de la zona (TIPNIS) reclaman que se les escuche, como ordena la constitucin aprobada en 2009, que haba recogido las protestas de la marcha de 1991.

Esa constitucin dice que se debe hacer una consulta previa entre los pueblos originarios cada vez que se piense en obras que afecten sus tierras de origen. El gobierno de Morales se molesta con esas exigencias y dice que la obra se har de todos modos, con o sin consulta, con o sin consentimiento.

La cuestin de la consulta previa ha sellado la alianza entre pueblos orientales y occidentales. El Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAC) se ha aliado a la Confederacin Indgenas del Oriente Boliviano (CIDOB) porque el gobierno de Morales no quiere reconocer el derecho a la consulta previa de los agricultores altiplnicos que viven cerca de la mina Corocoro. Esos pueblos piden que la explotacin minera no contamine el agua de riego.

Estas protestas muestran que los pueblos del oriente consideran a los cocaleros y a la planta de coca en s como enemigos de la naturaleza. La defensa del Isoboro-Scure y el Chor est dirigida a frenar a los cocaleros, aliados de Evo Morales.

Curioso, pero el lder indgena boliviano, apreciado en algunos pases por esa condicin, es considerado enemigo de la naturaleza por los indgenas bolivianos que se oponen al avance de la coca. La Pachamama est enfrentada con la coca.

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