Lunes 11 de mayo 2026

OAS: Olor A Sangre



140 vistas

Nunca antes una empresa transnacional ha causado tanto dolor y llanto como la constructora brasilera OAS, que se adjudic la construccin de la carretera que debera unir los valles con la selva amaznica, atravesando el corazn del territorio indgena y parque nacional Isiboro Secur (TIPNIS). Al margen de dicha obra, la compaa tambin se adjudic la construccin de la carretera Potos-Uyuni, al sur del pas, y negocia otras, a lo largo y ancho de la nacin.

Lo curioso del caso es que en todas estas adjudicaciones logradas por la firma, sta fue la nica que se present a la invitacin y obtuvo dichos contratos bajo la modalidad llave en mano, que significa que el proponente oferta un producto terminado y financiado por ella misma y dispone a su antojo del precio y la coima.

En medio de esta guerra, que dizque libramos los bolivianos contra el imperialismo y el colonialismo resulta paradjico que, en medio de tanta alharaca, hayamos escapado de la dependencia del imperio yanqui para caer bajo la frula del sub imperio brasilero que nos impone a sus transnacionales, bajo condiciones mucho mas leoninas que las que los gringos imponan a Panam, en tiempos de la apertura del canal transocenico.

Resulta inaceptable que el Brasil, un pas que debera estar a la vanguardia de la preservacin y conservacin del medio ambiente, este promoviendo la destruccin de nuestros recursos naturales y  la desintegracin de los pueblos indgenas. Menos an si se comprueba que en este pie de monte sub andino, que est calificado como el reservorio natural  mejor conservado del planeta,  existen ricos yacimientos de petrleo que atraen sin duda la presencia de la otra transnacional: PETROBRAS.

A tiempo de escribir estas lneas, los apaleados indgenas ya han pasado Caranavi, donde fueron recibidos apotesicamente por sus pobladores, contrariando todas las previsiones tremendistas que prevean un nuevo maltrato por parte de los movimientos interculturales (lase cocaleros o agroqumicos, si se empean en utilizar  un calificativo eufemstico) En muy pocos das llegarn a la ciudad de La Paz, donde se descarta un recibimiento sin precedentes, con el que los paceos manifestarn su simpata por estos verdaderos defensores de la Madre Tierra.

Desde la azotaina de Yucumo, S.E. ha dilapidado su capital poltico, especialmente en Europa donde todava la imagen del buen salvaje del Emilio de Rousseau  gozaba de mucha simpata, hasta que opt por el desarrollismo cruel, donde la empresa brasilera OAS est  inscrita, como sinnimo de Olor A Sangre.