Jueves 14 de mayo 2026

Adolfo 1- Evo 0



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Lo que acabamos de ver los bolivianos fue una partida que enfrent a dos maestros del ajedrez poltico, dos grandes maestros.

Desde el comienzo se poda observar que Adolfo saba mover muy bien sus peones y Evo estaba demasiado confiado en sus torres.

La partida dur 66 das. El desenlace mostr a Adolfo muy fro, sobre todo cuando Evo decidi, para sorpresa de todos, mover el rey sin hacer un enroque, cuando parti a Cochabamba. Craso error. Adolfo ocup la casilla abandonada por su rival y le hizo jaque mate.

A partir del momento en que Evo dej la plaza Murillo la partida estaba definida. Slo faltaba que Evo admitiera su derrota y derrumbara la pieza del rey, lo que hizo al final de muy mala gana y tratando de mostrar que el golpe no le haba dolido.

Una de las jugadas ms inteligentes de Adolfo fue demorar la marcha y, sobre todo, hacer que no llegara a la sede de gobierno antes del 16 de octubre.

Las jugadas finales fueron tensas. Decir que la marcha iba a la plaza San Francisco y, de pronto, encaminarla a la plaza Murillo, fue una tctica digna de un maestro internacional. Lo hizo cuando se enter de que su rival haba cedido la plaza principal. Tena que dar la estocada final. Y lo hizo con elegancia. Como un gran matador.

Visto as, como una partida de ajedrez, este episodio es menos dramtico que el verdadero drama.

Lo curioso fue observar, en el da de la ocupacin de la casilla del rey, cmo largos brazos estaban sobre el tablero.

Se saba que una poderosa transnacional miraba la partida con mucha atencin, porque le interesaba que quedaran habilitados para la provisin de la materia prima de uno de sus productos estrella un lindo parque nacional. Del otro lado, un largo brazo movi una pieza final, que fue magistral: tropas de la FELCN se enfrentaron a narcotraficantes en el propio parque de la discordia.

Era el detalle que faltaba para que el pblico entendiera de qu se trataba todo esto. Es una transnacional que ambiciona avanzar pero que es resistida por lugareos, con aliados extranjeros.

Lo triste es observar a un presidente lleno de soberbia admitiendo su derrota a regaadientes y repitiendo una conocida frase: Yo salvo mi responsabilidad.

La haba pronunciado el 31 de diciembre cuando revirti el gasolinazo y dijo que la crisis econmica era insostenible. Quiso decir que la medida era necesaria para la economa del pas y que si no se la aplicaba era peligroso, pero que l salvaba su responsabilidad. Todava no le han explicado que l no puede salvar su responsabilidad de nada de lo que ocurra en el pas mientras sea presidente.

Tampoco le han explicado una gran confusin: Cree que como los bolivianos votaron por l cuando era candidato, era porque queran que siguiera siendo candidato. Y se ve que los bolivianos se han cansado de un candidato que no hace otra cosa desde hace seis aos.
La partida ha terminado.

Vacaflor.obolog.com