Domingo 10 de mayo 2026

Una infeliz mamada



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En medio de ese afn pertinaz y casi enfermizo que el gobierno ha adoptado, para dar marcha atrs a la Ley corta aprobada por la Asamblea Legislativa, declarando al TIPNIS zona intangible y protegida contra cualquier intento predatorio,  surgen como hongos los esbirros y chupamedias que apoyan dicho intento, como es el caso del alcalde de Villa Tunari, Feliciano Mamani, que llam este viernes a militarizar el parque, dizque para detener el saqueo de recursos naturales y conservar la naturaleza.

Sabemos que dicha estlida como infeliz sugerencia emerge del arbitrio de los cocaleros, agroqumicos o interculturales, como se quiera llamarlos,  que si o si han decidido construir dicha carretera que atraviese el corazn del territorio indgena y parque nacional, aunque la nacin entera se oponga o los congresistas brasileros ya se hayan adelantado en  bautizarla: como la Rodovia da cocana.

Lo que Don Feliciano Mamani ignora sobre esta infeliciana mamada es que una de las principales funciones de las FF.AA. es la defensa de la constitucin y las leyes y el obligarlas a romper ese mandato, significa colocarlas al margen de la Ley, al borde de la insubordinacin, o lo peor, ad portas de un golpe de estado puro y simple, que d al trasto con los infractores.

Creer que las FF.AA. estn siempre dispuestas y/o obligadas a sostener un rgimen transgresor de la CPE en mrito a las prebendas que circunstancialmente estn percibiendo sus mandos es caer en un grave error, ya que la dinmica de rotacin de stos suele entronizar de vez en cuando en la cspide de la institucin,  a un oficial mesinico que considera ser el predestinado para salvar la patria o simplemente, su formacin lo hace impermeable a las coimas de poca monta. Entonces es cuando cobra una exacta certidumbre aquel proverbio chino que reza: Aquel que pretenda galopar sobre el lomo de un tigre, acabar irremediablemente en su barriga.

La epopeya de los marchistas del TIPNIS signific una derrota moral y judicial al Gobierno del MAS. La venganza por semejante afrenta no se ha dejado esperar y por esa razn se insiste en la construccin de la carretera. S.E. en San Ignacio de Moxos exhort a los indgenas para que exijan a sus representantes en el Parlamento la conclusin de dicha obra, reabriendo de esta manera el debate y las heridas que dej ese agravio. 

Empero, con el apotesico ingreso de los marchistas a La Paz se ha planteado una divisin en el pas, entre aquellos agroqumicos que apoyan la apertura del camino y manejan el concepto de la intangibilidad a su libre albedrio y conveniencia, y los que se oponen a reabrir ese conflicto y forman la mayora de los bolivianos.

Por el momento, abrir un puesto militar en el parque so pretexto de controlar dicha reserva natural, sera exponer insulsamente a nuestros efectivos, toda vez que se ha evidenciado la presencia de bandas de narcotraficantes que ya dieron muerte a un joven oficial de la institucin policial. Como sabemos que la justificacin del alcalde Feliciano no va por la proteccin a nuestros soldados, sino a la de los otros, consideramos la sugerencia como una Infeliz mamada.