Sábado 09 de mayo 2026

Travesuras de un obispo fornicario



140 vistas

Luego de reconocer y mostrar  su conformidad con el apabullante e inapelable fallo congresal que lo exoner de su cargo de presidente del Paraguay, Fernando Lugo, ex obispo y prolfico padre de la patria, con la misma astucia que utiliz para seducir a sus devotas, dio marcha atrs y comenz a manejar hbilmente el discurso que le prepararon los servicios de inteligencia de Cuba y Venezuela, alegando que fue un golpe de estado el que lo despoj de la presidencia y no su irresponsable actitud, ante su desastrosa administracin y consecuente prdida de apoyo, al azuzar la toma de tierras con un lamentable saldo de muertos y heridos. Una curiosa rplica de lo ocurrido con Zelaya en Honduras.

Mediante este ardid se pleg a la antipatritica estrategia de aislar a su pas y condenar a ese mismo Congreso que tantas veces haba vetado la incorporacin de Venezuela al  Mercosur, que dicho sea de paso, fue la madre del cordero de este nuevo sainete chavista. Tal actitud slo pudo caber en la mente afiebrada de un fraile hedonista, habido de poder, cuya fruicin por lo mundano, tantas veces demostrada en su disipada conducta, lo llev a promover este desbarajuste.  

Al margen de las genuinas causas que promovieron este relevo presidencial por parte del parlamento paraguayo, no se descarta la perentoria necesidad que el gobierno argentino  tuvo, para postergar en la agenda del encuentro de Mendoza, las crticas que la Argentina iba a recibir de  sus vecinos, por las trabas comerciales arbitrariamente impuestas.

Resulta sintomtico que cada vez que cae en picada la popularidad de uno de los socios que conforman y lideran el contubernio socialista del Siglo XXI, automticamente se activan los mecanismos golpistas del G-2 cubano, y, con una habilidad que hara palidecer de envidia a Curzio Malaparte,  se aplican las mismas recetas, correctivos y libreto que se ejercit en el golpe que derroc momentneamente a Chvez, en el de Zelaya en Honduras, en el de Correa en el Ecuador y en el mil veces anunciado y abortado en Bolivia.

Lo cierto es que, mientras EEUU se debate entre la disyuntiva de reelegir a un afroamericano o elegir a un mormn para dirigir los destinos del imperio, en el traspatio, donde ya no tiene embajadas,  pues fueron sustituidas por las cubanas y venezolanas, se viene librando una sorda batalla entre pases que han abrazado la utopa del castrochavismo, creado bajo el influjo del Foro de Sao Paulo, cuyo nico objetivo consiste en perennizar las monarquas comunistas en el poder, sustentadas por una oclocracia  que utiliza los mismos mecanismos  democrticos que los gringos nos encajaron desde la dcada de los 80, y su funcionamiento hoy les sirve a la perfeccin para sojuzgar a sus pueblos.

A esta prctica se han sumado las travesuras del obispo fornicario!