Sábado 09 de mayo 2026

Triste fin del comunismo



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Hu Jindao, el destituido primer ministro chino, tena motivos para estar triste. En una dcada a la cabeza de la Repblica Popular llev el estandarte de la Larga Marcha de la corrupcin, junto a su propio hijo, y se despidi con un lamentable balance de gestin: La brecha entre ricos y pobres est creciendo.

El ensanchamiento de esa brecha en los pases capitalistas, se podra decir, es el efecto deseado, pero que se d en un pas comunista parece un efecto retardado, al parecer inevitable.

En una dcada, dice un balance ms certero, Jindao sac de la pobreza a 30 millones de chinos y, de paso, dio lugar a que surgiera un milln de millonarios, todos vinculados al partido comunista, por supuesto.

El maoista Xi Jinping tiene ahora la tarea de reencauzar la revolucin en el pas ms poblado del planeta, convertido en la segunda potencia mundial. Se avecina la sptima dcada de la revolucin china y todos sabemos, comenzando por mexicanos y soviticos, que ninguna revolucin llega a ser octogenarias.

El seor Xi tendra que hacer todo lo necesario para evitar que la revolucin china termine como la sovitica, que ha dado lugar a un rgimen corrupto y mafioso, segn algunas definiciones.

El ruso Yegor Gaidar, en su libro Evolution & State relata cmo fue la transicin de la madre patria socialista al estado mafioso de ahora tras el bluff de Ronald Reagan, la Perestroika, el derrumbe de la superpotencia y el desbande de los satlites.

Todo se derrumb, dice el autor, cuando los jerarcas del PC decidieron cambiar sus jerarquas en la estructura sovitica por propiedad privada. Tenan que monetizar sus privilegios polticos. Lo hicieron de tal manera que ellos no corrieron el riesgo de ser los propietarios de los bienes de produccin: figuraban, para unos efectos, slo como administradores, aunque para los otros efectos eran los propietarios.

Slo as se explica que Vladimir Putin haya podido acumular, en solamente ocho aos de su primera gestin de primer ministro de Rusia, la fortuna de 40.000 millones de dlares, como lo inform la revista Fortune. Pero adems estn aquellos que algunos rusos llaman los hijos de Putn, todos ex funcionarios de la jerarqua sovitica, grandes millonarios.
Si el seor Xi lo hiciera mal, la revolucin china terminara como la sovitica, con los jerarcas del PC convertidos en multimillonarios.

Por estos lares, la revolucin cubana tambin est cambiando. Ha comenzado por admitir que la propiedad privada es imprescindible. Es que la propiedad estatal de la agricultura trajo un milagro: el ao pasado se dio la ms baja produccin de azcar de los ltimos cien aos. En eso, el obtuso bloqueo norteamericano no tuvo nada que ver.

Parece que, como lo han dicho personas inteligentes, la concentracin de poder concentra tambin la corrupcin, sin importar las ideologas. La corrupcin es comn a todas las ideologas, pero parece un insulto en aquellas que dicen buscar la igualdad.

En Bolivia estamos viendo cmo un gobierno mayoritario da lugar, antes incluso de cumplir los siete aos, a aceleradas tasas de enriquecimiento personal de los gobernantes, enriquecimiento que ahora los funcionarios y los medios oficialistas tratan de explicar con muchas dificultades.
Vacaflor.obolog.com