Miércoles 29 de abril 2026

Venezuela después de la batalla


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El socialismo del siglo XXI, empez su declive ayer en la cuna de su creacin y por extensin declinar en Amrica Latina-  tras la derrota de Nicols Maduro.  Sin embargo, ser el presidente heredero, pero no alcanz la votacin alcanzada por su mentor e idelogo bolivariano, Hugo Chvez, en octubre de 2012, y ms bien redujo la distancia de 10 % a 1.5% frente su adversario Henrique Capriles. Empate tcnico, trampa electrnica,  o victoria del opositor, luego de la sospechosa demora en dar los resultados?

Con el manejo absoluto de todos los poderes, que Maduro hubiera  ganado solo con esa diferencia mnima es una derrota poltica y un fracaso ideolgico al que, tarde o temprano, se sumarn todos los proyectos polticos autoritarios, populistas, demagogos, electoreros del socialismo del siglo XXI. En el centro de ellos est la figura del autcrata que concentra todos lo poderes,  el caudillo de masas orador histrinico antiimperialista y anticapitalista a raja tabla,  pero que hace concesiones cuando se trata de negocios petroleros, como hizo el difunto Hugo Chvez, nada menos que con Estados Unidos de Norteamrica.

El paisaje despus de la batalla eleccionaria del 14 de abril, deja a Venezuela dramticamente divida poltica e ideolgicamente, acosada por una economa tambaleante a pesar de su extraordinaria riqueza petrolera,  con ndices de pobreza y violencia social graves, sin el factor de unidad que representaba el lder fallecido.  

Es lo mejor que poda pasarles a Capriles y a la Mesa de Unidad, pues les hubiera sido imposible gobernar el pas en esas condiciones y con un Congreso abrumadoramente oficialista. Sin embargo, los datos de la votacin apuntan a un futuro deseado, que puede ser un futuro democrtico posible e inclusivo para todos, si Capriles  y la Mesa de Unidad logran restaar  las heridas de un tejido social polarizado,  vctima de odios de ida y vuelta, de derecha y de izquierda  y una manipulacin meditica grosera.

En realidad, Capriles gan ayer, aunque no vaya a ser presidente. Y podr ganar de aqu a dos aos, cuando haya renovacin congresal, mientras el carisma arrollador y temerario de Hugo Chvez descanse en paz, como corresponde. Nadie negar que l dio visibilidad social y poltica a millones de sus compatriotas, adems de darles comida, casa, promesas y esperanzas no siempre cumplidas, pero no les dio trabajo productivo seguro y estable para ser ms ciudadanos y menos sbditos del poder poltico absoluto.

Nada ms oportuno que recordar que nadie llega al poder para quedarse, como le gusta decir al presidente Evo Morales, pues en democracia todos los polticos son inquilinos del gobierno.