Y no solo de algunos que tras elecciones-unas limpias y otras manipuladas- censuran el debate poltico, la pluralidad de voces democrticas, el libre juego de opiniones y el pensamiento crtico. Como el presidente Evo Morales y sus conmilitones, que no admiten entre sus adherentes a librepensadores, so pena de castigo o expulsin.
En nombre del cambio o de la revolucin socialista del siglo XXI, se han inaugurado en Amrica Latina las democracias electoreras -o socialismos sufragistas- segn las ideas del extinto Hugo Chvez, para satisfacer los mpetus autocrticos de sus lderes sin fecha ni tiempo en el calendario. Es decir, de aquellos que ejercen el poder ejecutivo, legislativo, judicial, electoral, militar, policial, social y representan el poder total, sin posibilidades de contrapesos, al haber suprimido la independencia de poderes y de suyo la autonoma de cada uno de ellos como base filosfica de toda Repblica.
Es la culminacin del autoritarismo autocrtico basado en un poder personal absoluto y desptico, cuya concentracin de poder en una sola persona y en un solo partido excluye a la sociedad poltica y civil que es ajena al pensamiento y la ideologa oficialista. De ah que no es gratuito que Morales y los suyos cambiaran el nombre de Repblica por el de Estado Plurinacional. Si en la Repblica priman los principios democrticos de igualdad, libertad y justicia para todos, sobre la base de la divisin de poderes, no todo Estado es un Estado de derecho con respeto a los Derechos Humanos y la alternancia en el poder poltico. Por eso los vulneran a diestra y siniestra, y la mejor prueba son los impulsos re-re-eleccionarios de Morales, por el momento hasta 2025.
Lo plurinacional en Bolivia es un concepto mezquino, porque si bien reconoce la diversidad, no hace hincapi en la unidad en la diversidad, como sntesis de mltiples, lo que induce al Estado pluri, a no reconocer las diferentes regiones del pas con culturas diversas y sus demandas por autonomas plenas, sin visos de separatismos.
Con la misma lgica, ve a los pueblos indgenas del Oriente como simples minoras a las que pueda manipular para vulnerar derechos a su territorio y la tierra con proyectos carreteros que no solo violan su hbitat sino su rica biodiversidad, como el TERRITORIO INDGENA PARQUE NACIONAL ISIBORO-SECUR (TIPNIS). El Estado pluri de Morales y los suyos, sigue siendo un Estado excluyente y racista que privilegia solo la zona aymara andina, de ah su intento de hegemona monocultural aymara, a pesar de su ley Contra toda forma de Discriminacin y Racismo, en pos de la consolidacin del poder total, apunta al control econmico de empresas estratgicas, va nacionalizaciones; a las cortapisas a la empresa privada productiva, como la agroexportadora con valor agregado, y a Organizaciones no Gubernamentales (ONG), fundaciones y asociaciones incluida las religiosas, sin fines de lucro que reciben donaciones para mltiples actividades. Entre ellas, la lucha contra la pobreza, la violencia de gnero, campos de la salud, educacin, artstica y cultural. A eso conduce la nueva ley que las regir. Y no se trata solo de que el gobierno tenga un registro de cada de ellas, u obligue a la renovacin de su permiso cada dos aos, con la pesada carga burocrtica que ello exige y la erogacin de dineros, sino para controlar los recursos que reciben de sus financiadores.
La gestin de esos recursos debe estar regulada por el gobierno, pues es su competencia, afirman. Hoy ven la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, pues Morales y los suyos fueron subsidiarios de onGs y otras instituciones que adems de contribuir a la construccin de su hegemona poltica, financiaron sus actividades contra el Estado de Derecho como carismtico lder cocalero antisistema. Se benefici tambin de aquellas ayudas como diputado de oposicin, curul parlamentario al que tuvo acceso gracias al sistema de partidos polticos inclusivos, a pesar de todas sus falencias, tras la recuperacin de la democracia, en 1982. Ya en el bloque en el poder, Morales y su partido tambin recibieron financiacin, cuando movilizaba a movimientos sociales para la aprobacin de una Constitucin a imagen y semejanza de su visin poltica antidemocrtica, como izquierda afn a cnones autoritarios con visos totalitarios. Conquistada la hegemona, en parte con aquellas ayudas, poco a poco se impuso la dominacin.
Antes de promulgar la ley de marras, dieron un golpe mortal al Instituto de Bellas Artes, gestionado durante aos y con grades esfuerzos por expertos, hoy en manos de inexpertos militantes masistas. Han visto en ese Instituto un semillero de futuros votantes para las elecciones de 2014.
Ahora apuntan a la Asociacin Pro Arte y Cultura (APAC), gestora de la recuperacin de la msica barroca chiquitana, compuesta de orquestas y coros locales, que rescata, valora y preserva las tradiciones religiosas y laicas de esos pueblos indgenas y mestizos del Oriente. Con delectacin de artista, ellos transmitieron de generacin en generacin las enseazas de los misioneros jesuitas y hoy, a ms de dos siglos, siguen fabricando instrumentos barrocos, tocndolos y cantando en su lengua nativa y hasta en latn.
Los 17 coros y orquestas compuestos por nios, nias y jvenes de ambos sexos, desde los 6 aos en todas esas provincias y tambin en la ciudad capital son reconocidos en todo el mundo y enorgullecen a cruceos y bolivianos. A ttulo de descolonizacin quieren politizar APAC y su trabajo, que adems trabaja en un festival internacional bianual de teatro, para usufructo de polticos profanos?
Si la democracia es obra de muchos, en Bolivia estamos llegando a sus limites y a la decadencia del sistema de representacin poltica. Y es que el poder personal del autcrata debilita a los partidos polticos, destruye la participacin democrtica y resiente a la sociedad civil. Las imposturas con las que el poder tergiversa y degrada el lenguaje poltico, social y cultural cotidiano deforma la realidad y afecta el derecho a la libertad de informacin, para dar lugar al pensamiento nico.
Es lo que Noam Chomsky afirma, cuando dice que las palabras tambin sirven para engaar y en ese proceso de ocultacin, eufemismos y sustitucin, los trminos acaban desgastados y desapareciendo, como pretenden hacer Morales y los suyos sobre el significado y contenidos de la de la democracia y el Estado de Derecho.