Martes 28 de abril 2026

¿Y cómo los botamos?


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Con votos,  le respond a un buen amigo exiliado poltico, que sin haber cometido delito alguno, y menos uno que tuviera que ver con terrorismo o separatismo, est ausente de su tierra y de los suyos. Era y es un autonomista.

Con votos, le reiter,  botaremos a quienes hoy ejercen el poder poltico con talante tan antidemocrtico y autoritario. Ese dilogo de librepensadores que somos muchos *- giraba en torno a mi anterior artculo, donde reproduca la frase el Vice: Hay que botar a todos -a los futbolistas, deca l- mientras una gran parte de la sociedad pensamos que a quienes hay que botar es a todos los del partido gobernante, el Movimiento al Socialismo (MAS). Tambin escrib que ojal se vayan el 2014.

Lo sostengo hoy y lo sostendr hasta que se vayan, o los botemos  del poder que ellos creen sin fecha ni horario en el calendario.  Ese poder omnmodo lo han extendido a todos los  mbitos de la vida en sociedad,  amn de haber desterrado la  independencia de poderes e impuesto la subordinacin del poder Judicial a los dictmenes del Ejecutivo, a la cabeza del presidente Evo Morales.  Al someter la administracin de justicia al vaivn de sus intereses polticos y haberla dejado en manos de abogados extorsionadores, Morales elimin las constitucionales garantas del derecho a la libertad de los ciudadanos, sus vidas y sus bienes.

Por eso los botaremos en las elecciones de 2014, con votos, muchos votos y ms votos.  En democracia es la nica manera de sacar a  los polticos que con cantos de sirena ganaron elecciones, muchas veces con manipulacin del voto ciudadano, pero se dieron maas para usurpar el  Estado de Derecho y los principios de libertad, igualdad y solidaridad, de los que se creen depositarios absolutos.

Utilic el verbo usurpar ajustndome a la definicin de la Real Academia de la Lengua: Apoderarse de una propiedad o de un derecho que legtimamente pertenece a otro, por lo general con violencia. Qu definicin ms acertada para aplicarlas a la forma como se gestiona el campo poltico en la Bolivia de Morales, con una correlacin de fuerza inequitativa, pues la del gobierno aplasta a las fuerzas polticas de oposicin, a ttulo del proceso de cambio y del ya malogrado socialismo del siglo XXI.

As usurparon el debido proceso, la presuncin de inocencia, el derecho a la vida,  el respeto a los Derechos Humanos, a los derechos de las minoras polticas, de la democracia plural, de la tolerancia poltica frente a los otros diferentes. As usurparon  el derecho al pensamiento libre, a la crtica, al dialogo abierto, al disenso y a la disidencia poltica interna atenazada por el obsoleto centralismo democrtico- y  a la disidencia externa.

As pretenden usurpar hasta el derecho a  la rebelin democrtica contra tiranos revestidos de demcratas, entre otros derechos. Como el de la rendicin de cuentas,  ausente desde el inicio de la gestin de Morales, que a ttulo de justicia social redistributiva, se maneja con cero honestidad y cero tica poltica. El ejemplo paradigmtico es el programa Evo cumple, monumento a la corrupcin institucionalizada, gracias al Mtanle, por encina de lo jurdico, est lo poltico, arenga del presidente a sus abogados para  delinquir con venia oficial.

No ser fcil ganarles tras 7 aos de concentracin del poder bajo los impulsos autocrticos del presidente y su camalenico lugarteniente, el Vice. Pero tampoco es imposible. Para botarlos, adems de votos, hace falta la unidad del espectro poltico de la oposicin. Que est  an disperso, no impide que los demcratas construyan una propuesta poltica de unidad para salvar al pas del flagelo de los impostores. De los que se presentan como demcratas, pero prostituyen los valores de la democracia y someten la esfera poltica y civil a  guillotinas judiciales, en abierta judicializacin de la poltica, con menosprecio de la legalidad democrtica, disminuida por la demagogia populista.

La unidad poltica hoy es imprescindible frente a los usurpadores autoritarios con nfulas totalitarias. La unidad no es para andar revueltos eliminando las especificidades  de cada partido poltico, pero s para eliminar la dispersin y la maniquea calificacin de derechas e izquierdas, sobre todo cuando ya sabemos a ttulo de izquierdas se han cometido muchos crmenes contra los valores de la democracia en Bolivia.

Un ejemplo dramtico de esos crmenes es el cometido por el gobierno de Morales que se proclama de izquierda, contra el derecho de los pueblos originarios en el Territorio Indgena Parque Nacional Isiboro-Scure (TIPNIS). Por la mitad de ese territorio el oficialismo pretende construir una carretera para expandir la frontera agrcola de las plantaciones de coca, materia prima de la cocana. Fuentes informadas apuntan a que la cifra real de esos cultivos ronda la astronmica cifra de 50.000 Has. cuando las permitidas para el consumo humano, son 12.000. Las hectreas excedentarias van la produccin de droga, responsable de  gran parte de la economa ilegal, sustentada por el narcotrfico. De all provienen tambin sectores de la nueva clase media de la que se vanaglorian  Morales y los suyos, sin que hayan creado empresas y trabajos productivos, al extremo que 80 % de la poblacin econmicamente activa (PEA), sobrevive en la esfera de la informalidad y la ilegalidad.  

Hoy, ante el fracaso de la nacionalizacin de hidrocarburos, sin haber explotado y explorado nuevos campos en siete aos, frente a un futuro poco halageo sobre las reservas reales de gas y petrleo, el gobierno -que se dice anticapitalista- abre a las mismas empresas transnacionales los parques y las reservas forestales. El discurso sobre la defensa de la Pacha Mama, qued para una historia de infamias e imposturas.

La sociedad boliviana sabe construir proyectos de unidad, como la Unidad Democrtica y Popular (UDP) que despectivamente se reduce a la crisis  econmica sufrida en su poca (1982-1895) y menosprecia su mayor logro: la recuperacin la democracia tras 18 aos de dictaduras militares. Tambin est el ejemplo de la reciente experiencia de unidad en Beni, donde se derrot a la candidata oficialista.

Hoy debemos volver a recuperar la democracia por responsabilidad ante la sociedad  boliviana que aun cree en la participacin poltica para elegir a sus representantes, con la esperanza de que estn capacitados para conducir los destinos del pas, rindiendo culto solo a las obligaciones derivadas del  voto y la confianza obtenida de los ciudadanos. Sin esta tica de la responsabilidad, las libertades democrticas derivan en interpretaciones autoritarias que malogran los fundamentos del sistema democrtico. Debemos y podemos volver a recuperar la democracia, mediante  la unidad para un proyecto poltico deseado, que  es posible si nos unimos todas y todos  los demcratas contra los usurpadores.

* A pedido de una revista local de carcter nacional, hice el anlisis de una encuesta sobre la poltica del gobierno frente a Estados Unidos de Norteamrica, la expulsin de la DEA, USAID y una probable  ruptura de relaciones diplomticas. Fue rotunda la percepcin de los encuestados, ya que las cifras arrojan una media de 62 % negativa y ante la eventual ruptura, la media ascenda 74 %. Es decir, que la mayora social se opone a la mediterraneidad poltica y diplomtica del gobierno, enfrentado a Estados Unidos de Norteamrica, ms por el control de la coca excedentaria que por ideologa. Otro dato importante en esta muestra es el nivel socioeconmico de los encuestados: 38% de nivel medio y 62% nivel bajo. Sus respuestas demuestran que: i) los sectores medios y bajos leen, ven televisin, escuchan radio y llegan a conclusiones como las vertidas en esta encuesta; ii) se supona que  esos sectores medios y bajos eran el segmento social ms afn al MAS y que formaban parte de su electorado cautivo. Estos datos demuestran lo contrario, pues librepensadores hay en todos los estratos de la sociedad y no solo en las capas cultas y educadas. Razn de ms para pensar que el MAS puede ser derrotado con el  voto de esos importantes sectores mayoritarios.