Lunes 27 de abril 2026

Cocaleros de primera y de segunda


  • por

137 vistas

A primera vista, los luctuosos y violentos actos registrados en Apolo, Nord Yungas de La Paz con 3 policas muertos, un mdico y 11 heridos,  tiene un nombre: el narcotrfico, aunque tambin se sabe que no haba narcos extranjeros,  en lo que el gobierno llama emboscada y los campesinos avasallamiento. Sin embargo, en ltima instancia, es el rgimen de Evo Morales el responsable del incremento desmesurado de las hectreas (Ha.) de coca cultivadas, materia prima de la cocana.

Antes del ascenso  de Morales al gobierno, en 2006, las cultivadas oscilaban alrededor de 12.000.  Su incremento motiv a la Unin Europea  a financiar un Estudio sobre la demanda legal de la hoja de coca en el pas:  masticado, consumo medicinal y tradicional, con un monto de casi un milln de euros, desde 2008 a 2010. Pasados tres aos, el rgimen no ha dado  a conocer los resultados y, al parecer, ms bien  los esconde.  

Por qu razn el rgimen que preside Evo Morales no entrega el informe sobre la demanda legal de los cultivos de la hoja de coca en Bolivia, si la Unin Europea financi su estudio? Por la sencilla razn de que Morales es, hace ms de 17 aos, mximo dirigente de las 6 Federaciones del Trpico de Cochabamba, cuya amarga hoja de coca no es apta para el consumo humano,   pero no se erradica una sola planta o un sola hoja: esos cocaleros son su base ms dura de sustentacin poltica.

Morales inici su carrera poltica como radical y muchas veces violento dirigente sindical en el Chapare, hasta llegar a la presidencia de Bolivia. No es poca cosa, desde luego, pero esa condicin de dirigente y presidente cocalero y tambin presidente del hoy Estado Plurinacional presenta un serio conflicto de intereses, frente al cual moros y cristianos se hacen de la visita gorda.  El por qu de esa complacencia es un pregunta sin respuestas. O solo por que se adjudic la representacin de los pueblos indgenas de Bolivia, a los que luego embosc, reprimi y dividi, como a los del Oriente?

El luctuoso tema y la furia que siempre acarrea la erradicacin de uno y otro lado,  como en Apolo, en Los Yungas de La Paz, desnuda el ncleo del problema: hay cocaleros de primera y otros de segunda, afirma Waldo Albarracn, ex Defensor del Pueblo. Los de primera son los fieles a Morales,  los del Chapare,  cuya hoja amarga no se puede masticar  y ms bien alimenta la cadena de la produccin de cocana.
Ah no se erradica una sola hoja y sus dirigentes  ejercen un poder vertical que nadie discute: son los protegidos de Morales . Los de segunda son  los dems, mientras surge la pregunta de quin decide que una plantacin de coca de hoja dulce y tradicional para el consumo se erradique en el norte de los Yungas paceos, slo 1% de los cultivos totales? Es solo para dar gusto a las demandas de los donantes del estudio que reclaman?

Poco efecto  tiene que los financiadores europeos y la Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (Unodc) en La Paz, afirmen que el Gobierno boliviano tiene la obligacin de presentar a la comunidad internacional el estudio Esa oficina admite que de 2010 a 2012 se  redujo 19% la superficie cultivada, pero tambin record que las plantaciones duplican las 12.000 hectreas que permite la ley, para ser exactos, 25.300, segn datos oficiales oficiosos.                                     

Sin embargo, Juan del Granado, dirigente poltico de oposicin que tuvo acceso al mezquinado informe,  afirma que  la demanda legal es de apenas 6000 Ha. y por eso el gobierno lo tiene bajo 7 llaves .   
No obstante, quienes saben del tema, dicen que en el pas existen 52.000 hectreas de cocales informa el  periodista Humberto Vacaflor.
Deben tener razn, cuando dirigentes oficialistas afirman que no ser un estudio el que defina la  cantidad de hoja requerida para el consumo interno, sino una cumbre cocalera.  Es decir, la antipoltica en accin, que deja  la accin poltica en manos de unos movimientos sociales manejados por Morales en persona.

Esa determinacin antipoltica es resultado de  su ser social, ese  que alberga su naturaleza sindicalista autoritaria, en desmedro de la poltica como la confrontacin de ideas,  antagonismos y luchas polticas democrticas. Esas luchas garantizaron  la accin poltica del sistema democrtico, con elecciones libres y un rgano  electoral sin sospechas, que permitieron a Morales  en 2005 llegar a ser  presidente de Bolivia. La antipoltica es otra forma de vaciamiento  del Estado de  la democracia actual, que desplaza a partidos polticos y polticos de la escena democrtica.

Lo sucedido en Apolo es una consecuencia lgica de que no hay poltica gubernamental alguna para enfrentar el flagelo de la produccin de cocana, cuya materia prima  es esa hojita que llaman sagrada, pero es una hoja maldita si se deja  a merced del delito y el crimen organizado de la cocana,  que es global.  Las otras reas de cultivos, como las de Apolo,  de hoja dulce y la que s se consume, no son privilegiadas por Morales. Erradican las Has. excedentarias solo para dar gusto a las demandas de los donantes del estudio escondido.  Para  Morales hay cocaleros de primera, los del Chapare  a quienes nadie toca, y los de segunda, el resto. En tanto, con la complicidad y la mirada esquiva del rgimen, el narcotrfico va viento en popa y se hace cargo del enriquecimiento ilcito de cientos de personas en Bolivia, del consumo de droga en adolescentes escolares,  de la delincuencia y del crimen cada vez ms crecientes en el pas.