Qu foto para la historia: Branko Marinkovic, Roger Pinto y Jorge Quiroga en primera plana de El Deber! Y digo para la historia porque ha puesto de los nervios al rgimen de Evo Morales, que us la foto como prueba de conspiracin en su contra. A falta de inteligencia y argumentos, los jerarcas se victimizan creyendo que as ganan adeptos, pero como el ardid lleva 8 aos de prctica de victimizacin sistemtica, ha perdido su valor semntico: poca gente o nadie ya les cree.
El encuentro de los tres bolivianos aludidos fue casual durante la premier del documental Un minuto de silencio, an no visto en Bolivia, que narra los sucesos acaecidos desde octubre de 2003 y tambin crudos momentos de violacin a los Derechos Humanos, como en el Territorio Indgena Parque Nacional Isiboro-Scure (TIPNIS). Segn su director, Ferdinando Vincentini, "entre junio de 2008 y diciembre de 2011, me di cuenta de una transformacin gradual: al principio hubo gran entusiasmo por la revolucin que ayud a elegir al presidente Morales, pero hoy hay signos de que Bolivia se est moviendo hacia un sistema que va a utilizar todos los medios, legales e ilegales, para mantenerse en el poder. (Fuente: Internet)
Ms importante de que los tres ciudadanos de la foto sean opositores al rgimen, es el dato cualitativo de que sean vctimas de la politizacin de la justicia en Bolivia, y que sobre sus cabezas pendan guillotinas judiciales, a falta de las que cortaban cabezas, como hace ms dos siglos, durante la poca de el Terror en la Revolucin Francesa, puesta en prctica por el jacobino Maximilien Robespierre. Lo traigo a colacin pues el Vice lvaro Garca Linera sostiene Yo me veo como uno de los ltimos jacobinos de la Revolucin Francesa y veo a Evo como Robespierre (La potencia Plebeya. Clacso-Prometeo. Buenos Aires, Argentina 2008). Robespierre mand a la crcel a los que consideraba enemigos de la Revolucin, no slo los monrquicos sino tambin los revolucionarios moderados, como los girondinos. La mayora de ellos fueron pasados por la guillotina, incluidos algunos jacobinos cuya actitud no consideraba suficientemente revolucionaria.
No es poca cosa el deseo del segundo mandatario de Bolivia, si se confronta con la realidad que se vive desde hace ocho aos, guardando las distancias, la poca y las circunstancias. En este tiempo, la democracia ha sido vaciada de su contenido semntico de igualdad, libertad y solidaridad, ms all del enunciado revolucionario y es hoy solo una fachada electorera-electoralista para satisfacer los impulsos continuistas de Morales. No existe correspondencia entre pares polticos, pues la poltica ha sido sustituida por la antipoltica de los llamados movimientos sociales, como los cocaleros que cultivan la hoja de coca, materia prima de la cocana, sostn poltico de Morales.
En esta democracia iliberal, en retroceso y autocrtica, no hay respeto a las minoras, ni confrontacin de ideas, ni consensos y disensos, y la justicia como garanta de derechos polticos, civiles, culturales, tnicos y de gnero de las personas han sido conculcadas por el caudillismo demagogo, populista y autoritario que azota buena parte del continente Sudamericano.
As tenemos, entre otros muchos ciudadanos, a Branko Marinkovic, exitoso empresario agroindustrial exportador cruceo, exiliado hace 4 aos y en Brasil 2, que ya le concedi ese status, vctima de la supresin del Estado de Derecho, del debido proceso, del principio de presuncin de inocencia y del derecho a su defensa para desmontar cada una de las falsas acusaciones en su contra. Sin pertenecer a partido poltico alguno, fue presidente (2007-2009) del Comit Cvico Pro Santa Cruz, institucin que en sus 63 aos de vida ha sido abanderada de luchas autonomistas contra el centralismo de toda poca. Sin prueba alguna, Marinkovic est imputado en el complot terrorista-separatista montado por el rgimen contra 39 ciudadanos del Oriente (Pando-Beni y Santa Cruz) algunos presos, muchos perseguidos y otros, como el mismo en el exilio.
Roger Pinto, senador por Pando, tena juicios por todo y por nada, amn de casi dos aos de asilo poltico en la Embajada de Brasil en La Paz, sin que el rgimen le concediera el salvoconducto para su traslado a ese pas, que ya lo haba acogido. Lleg al pas vecino tras recorrer 1500 Km, camuflado en un vehculo diplomtico.
En Bolivia ni Marinkovic ni Pinto hubiesen tenido posibilidad de acceder a procesos imparciales y a una defensa justa frente a un poder Judicial que perdi su independencia al ser cooptado por el Ejecutivo y unos administradores de justicia subordinados al poder poltico, amn de extorsionadores y corruptos la mayora de ellos, muchos ya presos por los escndalos que legaron a ser pblicos.
El expresidente Jorge Quiroga arrastra un juicio por los llamados petrocontratos. A su regreso de Brasil declar que el no firm contrato alguno, y asegur que quien s los firm, fue el entonces presidente de YPFB, Santos Ramrez, del MAS, hoy preso por asuntos ms que turbios.
Ese tema y otros tantos o ms candentes que la corrupcin, s debieran poner de los nervios al rgimen que hace rato est en campaa electoral para su ilegal re-reeleccin en 2014, y no una foto de tres bolivianos acosados por pensar diferente y por denunciar las anomalas con las que vulneran la democracia y la justicia en Bolivia .