Martes 10 de marzo 2026

¿Qué opino de los hechos de octubre de 2003?



144 vistas

Con cierta insistencia muchos periodistas me han pedido opinin sobre los sucesos de octubre de 2003 a diez aos de los hechos acaecidos. Para decirlo pronto y bien, fue un desastre, no por la cada de Goni, que al final fue otro Presidente derrocado sino por los resultados cuantitativos y cualitativos que vive Bolivia.

No uno sino muchos aplaudieron la derrota democrtico constitucional de octubre, el ms connotado fue el seor Carlos Mesa vicepresidente de paso al costado primero y facilitador luego del ascenso al gobierno de Evo Morales. Inici el Juicio de Responsabilidades al gobierno del que form parte y les dio amnista a los conspiradores y autores de las muertes ocurridas.

Al final se le sirvi en bandeja, el gobierno, al mximo dirigente de los cocaleros Evo Morales. Y desde ese mismo instante no los cocaleros, en cuanto productores de la hoja de coca, no las o­nG que acompaaron los hechos de conspiracin, no el guerrillero Felipe Quispe, que se ufana de ser el que derroc a Gonzalo Snchez de Lozada, explicando sus estrategias asesinas, no los dirigentes del El Alto autodenominados guerreros del gas, ninguno de ellos, tomaron el control del gobierno, fueron los crteles de la droga quienes asumieron este control, enviados desde Caracas por Hugo Chvez con la complicidad de los hermanos Castro de Cuba.

Disfrazados de mdicos y alfabetizadores ingresaron a Bolivia para organizar la red ms delicada e importante de los ltimos tiempos en Sud Amrica. Y desde hace diez aos esta planificacin ha logrado sus objetivos, bajo una lgica delincuencial de alto nivel.
Esto explica con suficiencia los atentados terroristas sucedidos en Cochabamba, Oruro, Chuquisaca, Santa Cruz, Beni y Pando, montando una red de extorsin, asesinato y secuestro con el fin de frenar cualquier intento de oposicin al rgimen. Los sucesos se disfrazaron con procesos constituyentes, con estatutos autonmicos, con acciones de represin al denominado separatismo, con incriminaciones a los Gobernadores de la media luna y persecucin judicial a todo acto o conducta que no se enfile con el gobierno.

Todo lo vivido hasta ahora incluidos los procesos electorales viciados de corrupcin y prebendalismo han servido como cortina a la estrategia suprema de construir toda una organizacin de produccin, elaboracin y distribucin de cocana. Dos fuentes primarias de ingreso tiene el gobierno: el gas y la droga, el primero les permite dar un maquillaje legal a sus acciones de cara al resto del mundo y el segundo generar un proceso de enriquecimiento popular, provocado por el dinero de la droga y sus efectos multiplicadores en la estructura del comercio.

El MAS se ha convertido en el partido poltico intermediario entre la droga y los movimientos sociales, a los cuales ha corrompido de una forma nunca antes vista. Evo Morales no dicta sus polticas pensando en el desarrollo nacional, pues esto no forma parte del ideario delincuencial, lo hace buscando la forma de favorecer el desarrollo de las actividades y proyectos del narcotrfico, por eso se explica su cruenta lucha contra los pueblos indgenas que habitan la zona del TIPNIS.

Evo Morales no es antiimperialista ni es hombre de la izquierda revolucionaria, esos discursos sirven para encubrir su papel de cmplice y facilitador del negocio de la droga. Evo Morales no es hombre que respeta la pachamama ni le interesa el medio ambiente, por eso ha entregado en concesin ilegal al territorio nacional para que sirva al narcotrfico y deprede la tierra en el Chapare, en Los Yungas, en Alto Caranavi, Apolo y extensas reas en Santa Cruz y Beni.

Si alguien merece el calificativo de, vende - patria es Evo Morales, pues ha entregado el suelo al despojo de la droga, y ha convertido al territorio nacional en puente de acceso que transnacionaliza sus actividades hacia Brasil, Argentina, Chile y la Unin Europea.

Esta es mi opinin despus de diez aos de haberse quebrado el orden constitucional y la sucesin democrtica que este orden conlleva.