Entre los tiempos y ritmos con los cuales se mueve el gobierno, hay una coordinacin poltica que impresiona, el secreto est en que no tienen que negociar como una coalicin, y las decisiones cupulares se asumen y se ejecutan.
Hasta ahora lo que tenemos es un anillo cerrado que no permite transparentar nada y que encubre con solidez la realidad econmica. Es un monopolio poltico, y acta como tal. Define sus acciones por s y ante s, obliga a los ciudadanos a tener que aceptarlas porque no hay institucionalidad que pueda oponerse a ellos e impone sus polticas sin temor a ninguna fiscalizacin o control posible.
Con la afirmacin no comprobada, de que las empresas bolivianas han obtenido ganancias a lo largo de estos siete aos de gobierno, afirman que ahora ha llegado el momento de redistribuir esas ganancias y pagar un doble aguinaldo, razonamiento que tiene la virtud de encender los nimos obreros y aplaudir ese decreto tan exquisito a su gusto y sabor. Ningn asalariado permitir que esa medida retroceda, faltaba ms, lo que harn es callarse en siete idiomas ante la avalancha de pedidos sociales para ser incluidos en l, ya que la lgica es que esas ganancias empresariales que deben ser redistribuidas actan como percutor que dispara en contra del mismo gobierno el que ahora deber enfrentar con sus propios recursos la justa redistribucin definida.
En el sector publico queda la duda sobre las empresas que en vez de dar utilidades han arrojado perdidas al Estado, y tambin si la enorme burocracia estatal contratada a lo largo de estos siete aos ha sido eficiente y ha mejorado la calidad de sus servicios, o si por el contrario, el mal trato sigue como antes, la ineficiencia campea y la corrupcin se ha incrementado, situacin que debera inducir no al pago de doble aguinaldo sino ha tener ajustes administrativos y salariales urgentes.
Por otra parte, la economa tiene sus propias leyes y estas nos ensean que cuando la demanda se incrementa y la oferta permanece constante, los precios suben. En el presente caso, por decreto, los ingresos de los consumidores se vern incrementados, lo que les llevar a demandar mas bienes y servicios en el corto plazo, mientras que la oferta para atender esta demanda requiere de un perodo ms largo, luego la nica forma de atenderla es incrementando los precios. As que el camino del infierno esta empedrado de buenas intenciones. Al final del da esos trabajadores premiados hoy, recibirn maana, el castigo de ver sus salarios con menos poder adquisitivo y su canasta de bienes disminuida.
El otro efecto que se producir, en aquellas empresas privadas que obtienen utilidades, cuyo fin es la reinversin o mejoramiento de sus activos con nueva tecnologa o ampliacin de sus instalaciones, ser el recorte de esos planes, con lo cual la oferta en el mediano y largo plazo se ver contrada, menos inversin, menos oferta, menos oferta menos empleo, tales los resultados.
Resumiendo, en el corto plazo incremento de precios y en el mediano plazo decremento de la inversin privada. Vale decir adems, que esta medida ha tenido la bendicin del Fondo Monetario Internacional, o sea de la institucin ms preciada del capitalismo imperial. Su visto bueno debera ser al menos analizado por un gobierno que se dice anti imperialista, al menos cuando alguien considerado tu enemigo, te aconseja que gastes en vez de invertir.
El gobierno ha dado el primer paso que le obligar a tener que enfrentar un alza generalizada de precios de manera continua, es decir a tener inflacin, sin contar con el problema que viene arrastrando en materia energtica, el gas, cuya produccin declinante anuncia menos ingresos para el Fisco.
Mientras tanto la fiesta contina, la siesta se hace ms larga y la produccin no aumenta, las importaciones crecen mas rpido que las exportaciones legales, el gasto se incrementa y la inversin disminuye, tal cual le sucede a Venezuela actualmente, en Bolivia para el 2016 tendremos el mismo panorama. Seores, hagan juego!