Lunes 27 de abril 2026

El complot y el juicio


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Primero fue el complot planificado por el jefe del rgimen Evo Morales, el Vice, sus operadores, doble agentes encubiertos y asesores varios, radicales fundamentalistas de la muerte como nica consigna. El objetivo  fueron 39 ciudadanos de Santa Cruz, Beni y Pando, todos autonomistas. El fin era destruir de raz la corriente poltica autonmica surgida desde el Oriente, esta vez como fuerza orgnica que ganaba adeptos y amenazaba el dominio andino-centrista.

El complot tuvo diferentes fases de violencia fsica, poltica y psicolgica. La primera fue en Porvenir -septiembre de   2008-  con 12 muertos y el golpe de Estado contra el entonces Prefecto de Pando, Leopoldo Fernndez,  hoy con detencin domiciliaria por razones de salud, y provoc tambin el exilio de cientos de pandinos al vecino Brasil.

La segunda fase fue el montaje de un supuesto movimiento separatista con sede en Santa Cruz, que concluy con el ejecucin  extrajudicial de tres extranjeros, presuntos asesores de los autonomistas, pero cuyo cabecilla, el hngaro-boliviano Eduardo Rzsa  era doble agente del rgimen. Esas muertes, posteriores a dos atentados menores sin vctimas, le dieron al rgimen el pretexto para montar el juicio contra 39 personas por el delito de terrorismo-separatismo. Aqu solo hubo terrorismo de Estado pues los dos atentados y el asalto al Hotel Las Amricas, con el asesinato de los tres extranjeros, fueron concebidos con minuciosa precisin poltica, maldad intelectual y operativa por los hombres de Morales.

A cargo de opacos fiscales, jueces, asesores y extorsionadores, el juicio es una fantochada jurdica y un drama personal de ochos detenidos a los que llevan y traen como carga de La Paz a Santa Cruz y viceversa. Hay adems un imputado  con detencin domiciliaria, 7 que se defienden en libertad y el resto entre perseguidos y exiliados polticos.

En el juicio se violentaron todas las normas del derecho procesal y los Derechos Humanos: no se respet el debido proceso, ni la competencia territorial pues si los supuestos delitos tuvieron lugar en Santa Cruz  aqu debi  sustanciarse el proceso con profesionales cruceos y no con abogados serviles al rgimen en La Paz, desde donde manipularon el caso. Tampoco se respet  la presuncin de inocencia, ni un juicio y defensa justas, ni la duracin de cualquier juicio, que no debiera prolongarse ms all de tres aos, y este lleva ms de cuatro.

Tres de los actuales presos sufren cardiopatas severas. Hace dos semanas tuvieron que ser internados, con la inaudita miseria de mantenerlos enmanillados a sus camas. A uno de ellos sin haberlo alimentado ni permitido hacer sus necesidades fisiolgicas donde corresponde, sino en su cama, durante 24 horas. Peor que en la guerra.