Estudios sobre el tema poltico electoral apuntan a los presidentesque recurrenal reeleccionismo mgico, en alusin a los escritores del llamado realismo mgico latinoamericanode los aos 60/70del siglo XX. Esos mandatarios tienen el sello de caudillos autoritarios, carismticos, populistas, demagogos, dictadores revestidos de demcratas quequieren quedarse en el poder para siempre.Algunos recurren a reformas constitucionales como en Nicaragua, donde se aprob la reeleccin indefinida para que Daniel Ortega, el abusador, se perpete apoyado por la clase terrateniente y sus elites polticas.
En Bolivia, el autcrata Evo Morales recurri, primero, amaniobras envolventes,el Vice dixit. Corra el ao 2009y se lehizo creer a la oposicin poltica que si adelantaban las elecciones nacionales un ao antes de que terminara el perodo presidencial de Morales -2006/2010- ese sera respetado comoel primero. Pues nada, envolvieron a la oposicin y hubo eleccin en 2009, ya con nueva Constitucin Poltica y tambin con nuevo Estado Plurinacionalque enterr la Repblica de Bolivia. Aquelacuerdo pas a mejor vida y los 4 aos de presidencia de Morales de2006/2009 no fueron contabilizados como un primer mandato, sino parte del viejo Estado neoliberal, por lo tantoa la cuenta del otario!Esa s fue una maniobra salida de un reeleccionismo mgico maligno que permiti la actual y tercera candidatura de Morales.
Hay ms: para seguir ganando elecciones, ya no necesitar 50%+1de votos, sino 40%. Solo siel segundo ms votado tiene menos de 10 puntos de diferencia frente a ese 40%, habra segunda vuelta. Pero si las matemticas no contienen, Morales ganara en octubre de 2014, y se perpetuara,sin duda, hasta el ao 2025, el del bicentenario, con un decreto de re-eleccin indefinida. Para entonces, seran 20 aos en el poder.
Si la oposicin poltica democrtica, que no es toda la oposicin, no opta por la unidad democrtica, y no percibe el peligro del reeleccionismo de Morales, sus efectos sern devastadores para el Estado Democrtico de Derecho.Ms graves de lo que hemos vivido peligrosamente en los 8 aos precedentes, como la impronta que identifica Estado con Gobierno, que no son lo mismo; gobierno con el partido oficialista y sus intereses particulares;el pueblo y las masascon ese partido como si representara a toda la poblacin; masas manipuladas que seidentifican con el caudilloy lo elevan al rango de salvador de la patria. Esa es la historia de todos los totalitarismos conocidos:la magia del engao permanente.