"que corre por el Benicuando en enero suben las aguas, llegando pronto la inundacin, yo soy aquel turbin que corre entre las olas", dice una premonitoria cancin sobre ese majestuoso ro. La recuerdo ahora que sus aguas y la de sus muchos afluentes que desembocan en el Madeira, en Brasil, han dejado un escenario desolador por el desborde de sus cauces.
Prdidas humanas y materiales, destruccin, dolor e impotencia, frente a la furia de la naturaleza y frente a la desidia del gobierno pluri-reconcomios (rencor y odios) contra el departamento de Beni, solo por tener un Gobernador y un Alcalde opositores al rgimen que preside el autcrata Evo Morales.
Ese reconcomio poltico impide la declaratoria de desastre nacional a favor de Beni, ya que segn el constitucionalista Jos Luis Santistevan, esa competencia corresponde solo al nivel central del Estado, artculo 297 pargrafo II de la Constitucin Poltica del Estado y a la Ley Marco de Autonomas, Art. 100, Gestin de Riesgos y Atencin de Desastres Naturales.
El sufrimiento de los ya sufridos indgenas del TIPNIS, de los mestizos y los blancos que habitan y producen riqueza en el Beni no es prioridad para el rgimen, menos su recuperacin integral. En cambio, puso toda la carne en el asador con millonaria campaa propagandstica para el Dakar, para el satlite Tupac Katari que an no funciona y para la Cumbre de los 77+ China. En esos casos, Morales en persona coordin las acciones con autoridades locales y autoriz el uso de recursos sin lmite alguno. Da bronca poltica comprobar que no hay medida ni clemencia para los gastos oficiales, pero se los mezquina a Beni, sin que exijamos un comportamiento humanitario y transparente sin intereses polticos mezquinos. Nadie pide cuentas, por ejemplo, por los dos autos blindados de Morales, cuya compra fue sin licitacin, como de costumbre, por medio milln de dlares. El blindaje no se hizo en Japn y da lo mismo donde se efectu, pues los autos hicieron plop por el peso excesivo de un blindaje no calculado en origen para su amortiguacin, ms los 90 kilos de Morales (Ed. Siglo XXI).
Mientras las aguas en Beni bajan en Trinidad, siguen amenazando Santa Ana de Yacuma, San Ramn, San Joaqun, Exaltacin, Puerto Siles, Cachuela Esperanza, Guayaramern y ponen en alerta a las ciudades aledaas al Madeira, en Brasil. Segn expertos, los efectos sobre el curso de aguas del Mamor tienen que ver con las dos represas construidas en el Madeira. El rgimen de Morales, tan locuaz en otros temas, sobre este se ha hecho el gil.