Lunes 27 de abril 2026

Ruido de sables



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En Bolivia, la larga lista de golpes militares se rompi en 1980, consecuencia lo que entonces se llam el primer gobierno del narcotrfico.
Despus de esa experiencia, en un proceso de dos aos, los militares bolivianos llegaron a la conclusin de que haban tocado el fondo del oprobio.

Desde entonces hasta ahora, hubieran tenido varias opciones para regalarle un da de gloria a la patria, como sola decir los voceros de cada asonada, pero se abstuvieron.

Fue descartado, para siempre, dicen ellos, un comportamiento que se haba hecho rutinario. Se cuenta que un turista extranjero que se aloj en el viejo Hotel Pars, en plaza Murillo, pidi una habitacin que tenga una ventana que le permita ver un golpe de estado.

El contacto tan directo con el narcotrfico haba producido ese milagro. Aquella experiencia vergonzosa haba tocado alguna fibra ntima de la institucin que se llama tutelar de la patria, aunque no lo ejerca.

Ahora, 33 aos despus de aquel gesto de mea culpa y de expiacin, cuando el narcotrfico est nuevamente dominando la poltica y la economa del pas, desde las esferas de los oficiales no hay ningn pronunciamiento.

Y surge la rebelin de los sargentos. Ellos miran de cerca del festn que se dan los oficiales con el dinero que les llegaba de Venezuela y ahora les llega directamente del gobierno boliviano.
Como en 1980, hay ojos que miran, dentro de las FFAA, el espectculo de los recursos que llegan desde fuentes de financiamiento innombrables.

Ven cmo un viceministro (Felipe Cceres) dice que los narcotraficantes colombianos y brasileos ocupan gran parte del Ichilo, mientras los oficiales siguen en el festn.

Por sugerencia de Hugo Chvez, el presidente Evo Morales haba inclinado a favor de las FFAA la balanza que pona al ejrcito y polica en un mismo nivel desde 1952.

Y ahora, los asesores venezolanos y cubanos le exigen que no d brazo a torcer y que ponga en su lugar a los sargentos. (Sera terrible que cubanos y venezolanos aceptaran, en sus pases, una rebelin de los sargentos).

Algunos segmentos del gobierno boliviano quiz tengan simpatas con los sargentos, pero Caracas y La Habana no dan espacio para las dudas. La COB y el Conalcam se han cuadrado a las rdenes que llegan desde el Caribe.

La rebelin de los sargentos ser aplacada, pero estn dejando un mensaje.
Vacaflor.obolog.com