Viernes 24 de abril 2026

Ampliando miradas sobre la Cumbre de Panamá


  • por

139 vistas

Como boliviana, empiezo por el jefe del rgimen Evo Morales, quien tuvo una de las voces ms desafinadas y pobre de ideas en la pasada VII Cumbre de las Amricas en Panam (9 y 10 de abril 2015). Sencillamente lamentable su discurso de barricada, pidindole cuentas a Barak Obama por la democracia en su pas, sin pensar que el afroanortemericano Obama es la mejor prueba democrtica en un pas donde, hace 50 aos, el racismo y la discriminacin sin contemplaciones eran una afrenta a la conciencia de gran parte de Estados Unidos y el mundo. El propio Morales, indio mestizo, es un ejemplo de lo que era la democracia plural en la Bolivia de 2005, con una corte electoral proba e independiente del poder poltico. Esa instancia le dio la victoria sin menoscabo alguno. Hoy, al cabo de 9 aos, el rgano Electoral que Morales dirige por interpsitas personas, es un instrumento poltico de manipulacin del voto ciudadano a favor del oficialismo autoritario-autocrtico y sus candidatos.

"Lo ms importante es liberarnos polticamente y a nivel econmico, de la dominacin imperial", dijo Morales, pero no hizo propuesta alguna para lograr esa liberacin y no tom en cuenta el discurso de Ral Castro, antes que el suyo, quien subray que "continuaremos en el proceso de modernizacin del modelo econmico de Cuba". Se refera al restablecimiento de relaciones diplomticas con Estados Unidos, y su incorporacin al seno de las Cumbres americanas. El Papa Francisco, su promotor, debe estar satisfecho.

A nadie se le escapa que Cuba, urgida porque ya no le llegarn los petrodlares del chavismo tardo herido de muerte por la dictadura populista, el despilfarro y la corrupcin- se abre pragmtico luego de 55 aos de dominacin antiimperialista, a la inteligente geopoltica hemisfrica de Obama. Un Castro condescendiente lo exoner de todas las culpas imperiales y antidemocrticas, no sin razn, que le endilgaron Cristina Fernndez de Kirchner, quien se despach con un "A Obama no le gusta la historia, Morales, Nicols Maduro, Rafael Correa y Daniel Ortega. En otras palabras, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra Amrica (ALBA) con sus ms conspicuos dirigentes.

La respuesta de Barak Obama, honesto por su origen humilde seal Ral Castro, fue serena y contundente, como corresponde a un poltico y un estadista demcrata que mira el futuro y que est cambiando las relaciones de Estados Unidos con Amrica Latina. Frente al manido discurso de victimizacin, Obama manifest: "Me encantan las clases de historia que recibo aqu. Soy el primero en reconocer que la aplicacin de los EEUU en los derechos humanos no siempre ha sido consistente. Sin embargo podemos decir que tenemos una apertura hacia el cambio para enfatizar que no se quedar anclado en la historia ni en las ideologas. Y afirm que "Nosotros podemos pasar mucho tiempo hablando de agravios y de injusticias pasadas y supongo tambin que es posible utilizar a los EEUU como una gran excusa muy cmoda debido a los problemas polticos que pudieran suceder a nivel nacional. Sin embargo, eso no es lo que va a aportar progresos, eso no es lo que va a resolver problemas de los nios analfabetos y eso no har que nuestros pases sean ms productivos y competitivos en una economa global", concluy sobre ese tema.

Correa, en su arrogante estilo apunt a que Cuando las lites latinoamericanas afirman que no existe libertad de prensa, es porque sus medios de comunicacin ya no tienen impunidad para manipular la verdad o porque nos atrevemos a contestarles, a disputarles su hegemona y el monopolio de medios. Creo que todos coincidimos que una buena prensa es vital para una buena democracia, pero tambin debemos coincidir en que una mala prensa es mortal para esa democracia y la prensa latinoamericana es mala, muy mala, concluy. Mala, segn su criterio porque, como se sabe, pretende que los medios solo reproduzcan la voz de su gobierno de manera acrtica, igual que pretenden Morales, Maduro, Kirchner y Ortega.

Correa crey que iba a conquistar al auditorio con la diatriba frente la clase media, olvidando que las hay en poltica, economa, administracin, medios de comunicacin, la ciencia, las artes y la cultura, las religiones, agrupaciones sociales y otras. A cul de esas categoras pertenece Correa? Estudio en colegios catlicos; gracias a una beca curs una Maestra en Economa en la Universidad Catlica de Lovaina, Blgica, e hizo su doctorado en la Universidad Urbana-Champaign, en Illinois-USA. Es elite o no?

A l fue al nico a quien Obama le respondi directamente. Quizs el presidente Correa tenga ms criterio que yo en la distincin entre la prensa buena y la mala hay medios que me critican, pero esta prensa sigue hablando en Estados Unidos porque yo no confo en un sistema en el que una sola persona hace esa determinacin. Creo que si creemos en la democracia, es que todo el mundo tiene la oportunidad de hablar y ofrecer sus opiniones para defender lo que opina. Nosotros pensamos que el ideal de no encarcelar a la gente si est en desacuerdo con nosotros, es la ms justa".

Y frente a tanto desatino de los que pregonaban el fracasado socialismo del siglo XXI, Centro Amrica, salvo Nicaragua, dio una tnica distinta hablando de integracin para sus pases y pueblos. La de Panam es una Cumbre para la historia, segn algn analista: es el deshielo como los hubo antes en otras latitudes.

El escritor chileno, residente en Alemania, Fernando Mires, lo desmenuza as: El reconocimiento a Cuba no significa que Obama haya sentido de pronto una gran simpata por la dictadura cubana. Todo lo contrario: su abierta crtica al rgimen de Maduro es la misma que mantiene con respecto al castrista; en ese punto no hay como perderse. En que consiste, entonces el paso dado en Panam? Segn Mires, porque el norte necesita bajar el grado de las tensiones internacionales mantenidas por los EE UU con diversos gobiernos del hemisferio. Las razones no tienen mucho que ver con Cuba sino con el lugar que ocupa EE UU en el mundo ... tanto en el terreno militar -y el desafo del radical Estado Islmico- como en lo tecnolgico, comercial y cultural. En ese marco, el gobierno norteamericano requiere si no del apoyo, por lo menos de la neutralidad de diversos gobiernos. Para lograrlo, EE UU debe intentar desactivar el potencial anti-norteamericano que se anida en algunos pases, en muchos casos, como lo ha reconocido el mismo Obama, por motivos altamente comprensibles, subraya Mires.

Que las relaciones entre Cuba y Estados Unidos ya han empezado a cambiar, es un hecho diplomtico y tambin econmico. Como en otras lecciones de la historia, los cambios cuantitativos, producirn los cambios democrticos y polticos cualitativos que exige el noble pueblo cubano. Tambin debern cambiar para el no menos noble pueblo boliviano.