Loading
Una explosin atronadora quebr el silencio de Santa Cruz. Despus, los balazos restallaron en el hotel Las Amricas, en el centro de la capital del oriente boliviano. No hubo gritos. Solo disparos durante 20 minutos.
Horas ms tarde, en esa maana del 16 de abril, el presidente de Bolivia, Evo Morales, aterrizaba en Cuman (Venezuela) para participar en una cumbre bolivariana. Me informan que esta madrugada ha habido un tiroteo donde han cado tres extranjeros y dos detenidos, anunci en el mismo aeropuerto, escoltado por el venezolano Hugo Chvez y el cubano Ral Castro. Era una trama, dijo, de la derecha para atentar contra l y el vicepresidente.
Unos testigos dicen que los extranjeros fueron tiroteados a sangre fra. Los cadveres acribillados de Eduardo Rzsa Flores, hngaro-boliviano; rpad Magyarosi, hngaro, y Michael Dwyer, irlands, yacan todava en la cuarta planta del hotel, desnudos o en calzoncillos. El comando de lite se haba llevado consigo a La Paz a dos supervivientes: el boliviano-croata Mario Tadic Astorga y a otro hngaro, Elod Toaso.
Arrancaba as una de las tramas ms confusas y tenebrosas de la reciente historia boliviana. Maite Rico: La misteriosa conjura boliviana. El Pas, Madrid, domingo 26 de abril de 2009
Hoy, 7 aos despus nada es confuso y queda para la historia de la infamia poltica, la tenebrosa historia de un complot contra las autonomas en Bolivia. La cartula del proceso judicial abierto contra 39 imputados tiene el ttulo de terrorismo-separatismo y alzamiento armado, cuando las nicas metrallas disparadas y la bomba en la casa del Cardenal Julio Terrazas(+) tuvieron la impronta de terrorismo de Estado. Que todava sigan algunos de esos imputados presos, otros con detencin domiciliaria y no pocos en el exilio, sin que hubiesen cometido delito alguno, sin sentencia y sometidos a una tortura jurdico-procesal de hecho y de derecho, ratifica el carcter dictatorial, centralista y desptico del rgimen que preside Morales. Desde hace 10 aos, las bayonetas militares han sido sustituidas por guillotinas judiciales, merced a una administracin de justicia marioneta del poder poltico autocrtico y corrupto.
Apenas 10 das despus de aquel macabro suceso, Maite Rico fue la primera periodista extranjera en desentraar los hilos nada invisibles, que muchos no quisieron ver, de esa conspiracin.
Su relato es espeluznante: No era la primera vez que Evo Morales denunciaba una conjura para asesinarlo. Pero esta vez haba tres extranjeros muertos. El comando dinamit las puertas de las habitaciones 456, 457 y 458 antes de abrir fuego, sin que los huspedes tuvieran ocasin de reaccionar. Todo apunta a que Rzsa, Magyarosi y Dwyer fueron vctimas de una ejecucin extrajudicial. Y lejos de ser el asalto en flagrancia que esgrime el Gobierno, se trat de una operacin de precisin. El circuito de cmaras de vigilancia fue anulado. Alguien accedi al sistema informtico del hotel y borr las grabaciones desde el martes 14, da en que los extranjeros llegaron al hotel. Tambin eliminaron los registros de Internet. Es una operacin de inteligencia de alto nivel, en el ms puro estilo cubano, dice un experto que pide anonimato.
El entonces presidente del Senado, opositor scar Ortiz, se preguntaba Si queran investigar, por qu liquidaron a esta gente, en lugar de tomarla presa?. Y los lderes polticos y cvicos de la lucha autonmica denunciaban un montaje del Gobierno contra el movimiento autonomista. Esos dirigentes nunca pensaron dividir al pas, sino arrancarle al poder central lo que en democracia corresponde por derecho a las regiones de Bolivia, a pesar de que caudillsimoMorales, se haba autodefinidomarxista-leninista-comunista-socialista.
A confesin de partes relevo de pruebas: confirmaba la vieja sospecha de que l nunca fue demcrata, desde su poca de violento dirigente cocalero lo sigue siendo- aunque se subi al carro de la historia amparado en el entonces democrtico sistema electoral boliviano. El Vice lvaro Garca Linera se declara Jacobino, bolchevique, de lnea dura espartana, pero ambos son amantes del culto a sus personas; del lujos carsimos, adictos a la publicidad frvola y apabullante propaganda poltica. Morales, adems, es un machista depredador sexual, que acosa a menores de edad desde el poder, pues Gabriela Zapata no es la nica vctima.
En otro artculo -30 de diciembre de 2009- la misma Maite Rico, apuntaba a que Rzsa fuecontratado por los servicios de inteligencia bolivianos para montar una falsa trama terrorista y justificar la persecucin desatada despus contra los dirigentes de Santa Cruz, bastin opositor al Gobierno. Este relato, recogido en un cable de mayo de 2009, apunta a que los mismos servicios secretos liquidaron a Rsza, Magyarosi y Dwyer para borrar pistas, sembrar falsas evidencias y suplantar pruebas. Los otros dos, Tadic y Toaso, salvaron su vida porque no estaban al corriente de la trama y porque las autoridades los utilizaran como testigos para apuntalar el montaje. Ambos fueron torturados segn fotografas que aporta un testigo- y muestran a los dos hombres ensangrentados, con dientes perdidos, costillas rotas, moretones y laceraciones provocadas por cortes de cuchillo.
Rico continua la cita del testigo y apunta a que quin realmente contrat a Rzsa fue el coronel Jorge Santiesteban, entonces jefe de Inteligencia de la polica, y su segundo, el capitn Walter Andradeel coronel dirigi el asalto al hotel para borrar huellas, apunta en su lapidario y bien fundamentado escrito.
Ante la brutal magnitud de esos sucesos de qu se acus y se sigue acusando a los imputados injustamente por terrorismo -separatismo en el llamado caso Rzsa? No fueron ni son terroristas, fueron y son autonomistas y demcratas. Aqu solo hubo terrorismo de Estado.
A 7 aos de la infamia que sufren los presos, detenidos y exiliados, la sociedad democrtica boliviana exige el fin de la violencia y la humillacin a las vctimas y sus familias. NO ms injusticias. NO ms abusos!
Santa Cruz de la Sierra, viernes 15 de abril de 2016