Miércoles 22 de abril 2026

El sonido del silencio


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Paul Simon cantaba esa cancin hace ms de cinco dcadas. Nos interpelaba ese Hello darknessy su conmovedora meloda alertando sobre el sonido del silencio! Aquel de la gente conversando sin hablar, oyendo sin escuchar, escribiendo canciones que las voces nunca comparten. Y ninguno se atreve a perturbar el sonido del silencio Nadie se daba cuenta de que el silencio crece como un cncer. Le pas eso a la sociedad boliviana durante los 10 aos que lleva mal gobernndola el caudillsimo Evo Morales y sus conmilitones, radicales excesivos de la impostura?

El silencio se rompi cuando gan el NO a la re-re-reeleccin del binomio Morales-Garca Linera, en Referndum del pasado 21 de febrero. Aunque ya habamos perturbado el silencio del poder con otro NO a la fallida eleccin de magistrados, en 2011, cuando 64 % de la poblacin vot NO. Sin embargo, se impuso la oscuridad y el sonido del silencio.

Durante estos aos, sobrevivimos entre agresiones, insultos, atentados a la vida, a la inteligencia y al pudor. Eran brotes psicticos contra toda persona que criticara el pensamiento nico de los dictadores disfrazados de demcratas. Las injurias, ofensas y agravios no tenan ms respuesta que el sonido del silencio que creca como un cncer: haban implantado el miedo. Era el terror jacobino, puesto en prctica por el Vice, sin guillotinas para cortar cabezas, pero si con guillotinas judiciales contra opositores, o va la extorsin jurdica y tributaria sin medida ni clemencia, ahta de corruptela saciada por los precios exorbitantes de algunas de nuestras materias primas.

El sonido del silencio y su oscuridad se han quebrado y les estall en la cara con un NO mucho mayor que mezquino 52 y pico % con que el poder central cerr las cifras del Referndum. Sin embargo, como fieras heridas, el odio crece y las diatribas brotan por boca de Morales, el Vice, ministros, viceministros, y algunos ms tenebrosos que otros. NO aceptan la derrota ni la posibilidad de dejar de acumular poder, fama y dineros fruto del fraude, la impostura y corrupcin sistmica y sistemtica. Una muestra: el Fondo Indgena.

Hoy llevan a lmites ms enfermizos su radicalidad verbal: abanderados del antiimperialismo, enfrentados a la jerarqua catlica que no falt a la verdad sobre los peligros del narcotrfico, y arremeten contra la oposicin poltica. Entreveran la realidad con la mentira y el drama con el sainete, como el caso de la seora Gabriela Zapata.

Ella es una muestra de los falsos discursos en defensa a la mujer. Bast que hablar sobre s misma y que se mostrase, con excesos incluidos, para que se le reclame y reproche hasta el hecho de ser mujer. Misgino sin remedio, el poder poltico oficial la agrede, la mete presa, la amedrenta y la calla. Que sea madre, y lo es, deja de ser un noble atributo. Que se enriqueci a la sombra del poder? Miran la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio!Hipcritas que bien guardados tendrn sus malhabidos millones, no precisamente entre los Papeles de Panam.

El silencio y la oscuridad -cero transparencia y rendicin de cuentas-acompaaron la dcada perdida entre populismo socioeconmico y tnicocultural a rajatabla, con imposturas democrticas y represin poltica. La estructura productiva de Bolivia no cambi durante la llamada bonanza econmica: sigue siendo primario exportadora como hace doscientos aos, salvo que hubo ingresos abundantes y muchos bonos. Bienvenidos! dice la gente, pero no sale de la pobreza ni de la informalidad -como estrategia de supervivencia- aunque el oficialismo afirme que un milln de personas pas a engrosar la clase media desde 2011. La idea se repite sin atisbos de veracidad, que no sea el consumo puro y simple.

Basta mirar las cifras del mercado laboral para saber de donde proviene esa nueva clase media: proviene de la informalidad, pues entre 70 y 80% de la poblacin econmicamente activa no tiene trabajo formal ni estatal, ni privado y por lo tanto no tributa. Sabrn Morales y sus hombres, que todo Estado serio e institucionalizado, es sostenido en gran parte por la clase media a travs del pago de impuestos?

La rampante produccin de droga desde su materia prima: el cultivo de la hoja de coca- acompa el hiperconsumismo, y mucha gente cree, que adems de clase media, es rica. De hecho, lo nico industrializado en la Bolivia del cambio es la economa poltica de la cocana, como relacin social de produccin. Lo constata la capitalista cadena productiva desde los campesinos que cultivan la hoja de coca, los cocaleros-cosechadores-rescatadores-distribuidores-transportistas-contrabandistas, los que fabrican pasta base y clorhidrato de cocana, los narcotraficantes y los lavadores de dinero de toda procedencia, que no pagan impuesto alguno. El crimen organizado va en silencio, aunque mate, y lo sufren Bolivia y sus vecinos.

Aparte del NO, en estos 10 aos, el silencio fue quebrado por el ruido de metralla como en Huanuni, La Calancha, Porvenir, hotel Las Amricas, Caranavi, TIPNIS-Chaparina y tantas otros lugares que cegaron vidas con nombres y apellido. Hubo otros zarpazos, como la horrible justicia comunitaria, adems de presos y exiliados polticos.

La oscuridad era y sigue siendo el pan de cada da contra el democrtico derecho a pensar diferente, contra la libertad de expresin, coartada va control directo o indirecto de los medios y el desprecio a la libre condicin ciudadana.

Por eso votamos NO al continuismo. Y no para que Morales retorne luego de un perodo, como le aconsej un sacerdote. Qu sentido tiene que a los adictos al poder total, que no escuchan las voces de la sociedad, se les d cabida otra vez en un sistema democrtico en el que no creen y al que vulneran sin escrpulos? NO es NO.
Santa Cruz de la Sierra El Da, 21 abril de 2016