Martes 03 de marzo 2026

Todos somos iguales ante la muerte



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Parafraseando una sentencia de la Ley contra el racismo y la discriminacin, que se ha hecho obligatoria en todos los locales pblicos: Todos somos iguales ante la Ley, hoy la tomamos como un referente para el desarrollo de este artculo, despus de los luctuosos acontecimientos sucedidos en los recientes enfrentamientos entre fuerzas policiales y cooperativistas mineros.

Jams habramos imaginado que la escalada de violencia en este conflicto derive en el asesinato del viceministro de Rgimen Interior, Rodolfo Illanes, y la muerte de cuatro minerospor disparos presuntamente de policas, y un significativo nmero de heridos y detenidos, como resultado de los enfrentamientos acaecidos en las zonas aledaas a la carretera que une Cochabamba con La Paz.

Lo inexplicable de este drama es que no se haya podido instalar el dilogo en las casi tres semanas que dur la crisis, utilizando la misma tctica que se us con los discapacitados o con los potosinos, en interminables jornadas de ablandamiento. Esta vez no slo se desatendi la determinacin de los otrora aliados y socios que, con diferencia a los dems sectores, poseen el uso admitido de la dinamita como parte de su cultura y el extenso altiplano como teatro de operaciones, sino que se expuso intilmente la vida de un viceministro a sabiendas que los sublevados, encolerizados por la muerte de sus compaeros, eran capaces de ese crimen y de otros mucho mayores. Adems, con el antecedente del da 11 de agosto, cuando la Polica detuvo a 113 mineros y los manifestantes tomaron a 46 agentes como rehenes, la Fiscala instruy la liberacin de los detenidos y los cooperativistas liberaron a losprisioneros, solucionando ese primer impasse.

Hoy, tras la prdida de vidas y la persecucin de la dirigencia minera, la solucin de este conflicto se ve cada vez ms lejana e incierta. Esta fatalidad nos recuerda un pasaje de la tragedia de Macbeth, cuando despus deasesinaral rey Duncan de Escocia para sucederlo exclama: Si con hacerlo todo quedara hecho!... Si el asesinato zanjara todas las consecuencias y con su cesacin se asegurase el xito!..Si este golpe fuera el todo, solo el todo, sobre el banco de arena y el bajo de este mundo, saltaramos hacia la vida futura!

Es tan cierto y parecido este pasaje shakesperiano con el trgico desenlace de este conflicto que, antes de marcar su fin, augura recin su comienzo, ya que la realidad que vivimos con una minera estatal en crisis; una privada al borde del descalabro por falta de inversiones; y la cooperativizada rendida ante estos ltimos y luctuosos incidentes, y divorciada de su antiguo socio,nos advierte una solucin muylejana y definitiva.

La muerte es la nica certeza que tiene el ser humano, pues si bien no conoce el da y hora de suadvenimiento, sabe que este desenlace esinevitable. Paradjicamente, ella es tambin su mayor incertidumbre, al no saber qu existe despus. Semejante contradiccin debera llevarnos a regirnos con mayor sensatez, ya que todos somos iguales ante la muerte.