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En una suerte de ctedra de diplomacia al paso que el canciller brasileo Jos Serra imparti a los gobiernos de Bolivia y Ecuador,en su escala por la China, donde asiste a la Cumbre del G-20, junto al mandatario de su pas Michael Temer, ste les manifest que ellos podran aprender a ser democrticos, tomando como ejemplo la experiencia de su pas. Esta escueta leccin fue la ampliacin de un alegato realizado por el propio Serra, dos das antes de su viaje, asegurando que Venezuela, Ecuador y Bolivia se dieron un tiro en el pie al retirar a sus embajadores de Brasilia, tras la destitucin de la presidenta Dilma Rousseff, actitud calificada por ellos, como un golpe parlamentario.
Al oficializarse la destitucin de Dilma Rousseff, S.E. critic en forma muy apresurada -para nuestro gusto- dicha determinacin y procedi al repliegue de nuestro embajador en Brasilia, Jos Kinn Franco, de la misma forma que lo haba hecho el Ecuador y ni hablar del inefable rgimen de Nicols Maduro, que lleg incluso al extremo de romper las relaciones diplomticas.
No olvidemos que, pese a la afinidad ideolgica que S.E. dice tener con la defenestrada mandataria, sta nunca vino a Bolivia cuando era presidenta y, por el contrario, siempre fue manifiesto su reconcomio por la actitud de nuestro gobierno cuando a tiempo de nacionalizar dispuso, sin que el Brasil se entere, que el ejrcito ocupe las instalaciones de Petrobras, entonces presidida por Rousseff, ocurrencia que amerit el reproche del propio Lula da Silva y que tuvo que ser enmendadacon la intervencin del micomandante Hugo Chvez.
Nuestras relaciones con el Brasil, as como con la Argentina, estn muy por encima de cualquier manejo coyuntural de orden poltico o ideolgico, toda vez que estas se basan en un intercambio comercial de primersima importancia para nuestros intereses, de ah que embarrarlas nuevamente, como sucedi con la invasin armada a sus instalaciones ahora ya no procede, pues ni existe ms la musculatura de entonces, y hasta el poderoso y rico mediador ya se muri.
Estamos a punto de exceder nuestra capacidad de aislamiento con los pases vecinos y la decisin presidencial que comentamos nos est llevando a un ostracismo sin precedentes. No tenemos relaciones con Chile; el desprecio al Per fue elocuente, al no asistir a la posesin del presidente Pedro P. Kuczynski, y priorizar en cambio el cumpleaos de Fidel, o la toma de mando del presidente dominicano; con la Argentina, el segundo polo de comercio en importancia, tampoco nos llevamos muy bien, dada la poca empata existente con el hermano Mauricio Macri, y menos ahora que, con la facultad de un doctor Honoris Causa hemos criticado sus recientes polticas econmicas; finalmente, con el Paraguay las relaciones no son del todo cordiales.
El canciller Choquehuanca indic en Pagina siete: a veces uno se emociona, no se controla, sale de control. Eso nos pasa a todas las personas, a las autoridades, a los dirigentes de futbol, de sindicatos y luego recin reflexionan. Ante estas reflexiones creemos que, antes de asistir a una escuela anti imperialista sera muy prudente asistir a clases de Diplomacia.