Lunes 02 de marzo 2026

Mirando el pasado



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Para ser profeta en Bolivia no es necesario saber predecir el futuro, basta con mirar el pasado. La historia se repite inexorablemente!

Nunca mejor aplicado este aforismo ahora que S.E. ha ratificado,en uno de sus ltimos discursos en el municipio de Quiabaya, su intencin de quedarse en el poder por los prximos 500 aos, as dijo: Algunos dicen Evo hasta la muerte. No soy Papa por si acaso pero los movimientos sociales nos hemos organizado, hemos llegado al gobierno. Yo digo ojal podamos estar por quinientos aos

Semejante pretensin no pasa de ser una quimera, no slo porque sta excede los lmites de su naturaleza humana, sino porque con este manoseado anuncio de una probable reeleccin tres aos antes de cumplir su actual mandato, an a costa de violar la Constitucin Poltica del Estado, encubre la intencin de distraernos de los acuciantes problemas econmicos, polticos y sociales que estn horadando su gobierno y le restan la suficiente autonoma de vuelo para aterrizar en buen puerto.

La arenga presidencial nos recuerda el discurso de Hitler ante los parlamentarios del Reichstag, en respuesta a un mensaje-telegrama que el Presidente de los EE.UU. Franklin D. Roosevelt le haba enviado en abril de 1939, en cuyo mal redactado texto le solicitaba las suficientes garantas de no invadir otras naciones y, de paso, ofreca su mediacin para solucionar cualquier diferencia por la va diplomtica. En su discurso de dos horas y media Hitler expuso su respuesta de manera pblica, enfatizando: Declaro que las alegaciones de ataques de Alemania contra territorios americanos no son ms que groseras mentiras, que slo pueden salir de la imaginacin de un loco y, a rengln seguido, refirindose al Imperio Alemn desde el primer Reich, hizo mencin al Reich de mil aos, razn suficiente para atribuirle esta frase como un presagio de que su gobierno durara mil aos. A los cuatro meses Alemania invadi Polonia, iniciando la Segunda Guerra Mundial que dur, como el gobierno Nazi, slo seis aos.

Empero, sin necesidad de remontarnos a pases lejanos en la historia en 1980, desde los balcones del Palacio quemado, alentado por los movimientos sociales que le pedan a gritos la medida de sus pantalones, el Gral. Garca Meza apostill: Me quedar en el poder veinte aos hasta que Bolivia sea reconstruida. Mi gobierno no tiene lmites fijados y en esto soy como el general Pinochet.

Como seala el aforismo que inicia el presente artculo y esa cierta similitud que hallamos,con la clebre frase de Marx al inicio de su libro El Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte: La historia se repite dos veces. La primera como tragedia, la segunda como farsa. Pareciera que aquello de darse plazos prolongados de gobierno es de mal agero, tanto ms, cuando los bolivianos estamos en condiciones de avizorar la suerte que nos depara el destino a muy breve plazo, slo con la facultad que esta misma predestinacin nos confiere, de poder mirar e interpretar el pasado.