Domingo 01 de marzo 2026

Réquiem por Venezuela



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Quin hubiese pensado que despus de 18 aos de ese fatdico 2 de febrero de 1999, cuando Hugo Chvez Fras jur sobre una Constitucin moribunda ante Dios, ante la patria y ante el pueblo venezolano, hacer cumplir e impulsar las transformaciones democrticas necesarias para que la Repblica nueva tenga una Carta Magna adecuada a los tiempos, esa impertinente promesa se materialice en la entrega de Venezuela y todas sus riquezas, a la ms siniestra y voraz dictadura castrocomunista que, an a costa de matar a la gallina de los huevos de oro y agotar la fuente de su propia subsistencia, convirti al pas ms rico de Amrica, en una nacin miserable y a PDVSA, una de las ms serias y grandes empresas petroleras del mundo, en una bolsa de dlares sin fondo.

No contentos con la ejecucin de semejante latrocinio, los infames procedieron a la desinstitucionalizacin total del aparato estatal, la eliminacin gradual de los derechos humanos, con centenares de presos polticos en sus crceles, la supresin de la libertad de prensa; de las agremiaciones sindicales; de los partidos polticos; de las universidades y el obsceno manejo del poder judicial, hasta llevarlo al absurdo trance de sustituir a la Asamblea Nacional. Finalmente, ni las Fuerzas Armadas estuvieron libres de este perverso contubernio, cada guarnicin cuenta con un comisario que fiscaliza hasta el mnimo movimiento de sus efectivos, y los mandos superiores fueron ntegramente complicados con el trfico de drogas, mediante una mafia denominada el Crtel de los Soles con fuerte y estrecha complicidad con las FARC de Colombia.

An resuenan en nuestra memoria las primeras palabras del sacrlego perjuro, cuando en su primer discurso expresaba: Hoy, 2 de febrero de 1999 lleg la hora del pueblo de Venezuela! Hoy 2 de febrero de 1999 lleg la hora de la resurreccin de la Patria de Simn Bolvar. Celebramos el nacimiento de la Venezuela libre, de la Venezuela bolivariana que hemos soado. Yo prefiero la muerte antes que la traicin; as lo declaro ante el mundo y lo declaro ante Venezuela: no hay marcha atrs en la revolucin poltica que tenemos que impulsar y que claman las calles del pueblo de toda esta tierra de Bolvar. Toda una letana de imposturas, a sabiendas que esa patria, esa misma patria de Bolvar, ya estaba pignorada a la gerontocraciacomunistoide cubana.

Hoy el pueblo ha tomado las calles, an a costa de sus propias vidas. Ha dicho Basta! Basta a tanto abuso y rapia. En la vera de enfrente slo se puede distinguir a los strapas, que con terror cuentan las horas que les queda de poder y,ante su inminente cada, se exprimen los sesos queriendo encontrar alguna salida de escape que haya quedado abierta en los recovecos del ALBA.

Finalmente, parafraseando esa mxima pronunciada por Vctor Paz Estenssoro: Bolivia se nos muere, en su clebre discurso del 29 de agosto de 1985, al referirse a la dramtica situacin econmica, social y poltica por la que atravesaba Bolivia, hoy la aplicamos a la noble patria de Bolvar, que yace al borde de exhalar sus ltimos suspiros, como un Rquiem por Venezuela.