Domingo 01 de marzo 2026

Nace una esperanza



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Contraviniendo una de las estrategias ms antiguas de la ciencia poltica, como la que seala la mxima latina: divide et impera o dividir para reinar, un conjunto de ex mandatarios y lderes de la oposicin ha presentado una declaracin conjunta que, por sus alcances, podra calificarse de un histrico llamado a unirse para gobernar y donde se cuestiona la ruptura de la independencia de poderes en Bolivia, la desinstitucionalizacin y el indiscriminado uso de la justicia como un instrumento poltico de persecucin.

Este importante, como esperado hecho histrico quecoincide con las sagradas fechas de la Semana Santa, ya puede ser considerado como la base sobre la cual los bolivianos podamos erigir nuestra unidad, especialmente aquellos que discrepan y rechazan el actual modelo de gobierno autocrtico, impuesto por el Socialismo del Siglo XXI a travs de su mentor el Foro de Sao Paulo, y cuyo paradigma es la tragedia que, bajo este mismo modelo, se cierne sobre varios pases de nuestro continente como: Brasil, Argentina, Ecuador, Cuba y, con especial virulencia en la querida Venezuela.

Tras la presentacin del documento que, en sus partes salientes exige respeto a los resultados del referndum del 21 de febrero, nuestro apoyo debe consistir en guardar y hacer guardar dicho respeto, rechazando cualquier modificacin a la Constitucin Poltica del Estado, especialmente aquella que vaya dirigida a ratificar la permanencia indefinida de cualquier gobierno en el poder. Asimismo, debemos evitar todo intento de judicializar la poltica; y una observancia plena de la meritocracia, para el nombramiento de las nuevas autoridades judiciales.

Es insoslayable la expectativa que la citada declaracin conjunta ha despertado en la opinin pblica, por lo que no es de extraar que sta trate de ser neutralizada o simplemente anulada, mediante una campaa de descalificacin y desprestigio o a travs de medidas distractivas dirigidas a restarle toda importancia. Sera un error caer en la provocacin y dejarse caer en ese obstinado juego del odio y del resentimiento.

Antes de falsos debates circenses que no llevan a nada, creemos que es el momento de aunar esfuerzos en procura de amparo a los derechos civiles que por ms de una dcada han sido conculcados y atropellados. As como conocemos el inicio de este tipo de procesos populistas, sabemos tambin hacia donde ellos nos conducen. Baste ver el triste destino de nuestra hermana repblica venezolana, sumida en la ms triste pobreza y vctima de sus malos hijos que la expoliaron y dilapidaron sus enormes riquezas, para depositarlas en bancos extranjeros.

A la feliz iniciativa declarada por nuestros notables compatriotas, slo falta aadir una buena dosis de desprendimiento; mucho amor a Bolivia y la firme conviccin de que empieza a nacer una esperanza.