Martes 24 de febrero 2026

Histérico homenaje al Libertador



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El da 10 de agosto de 1825, despus de firmada el Acta de Independencia, el Congreso aprob una ley de reconocimiento a los generales Bolvar y Sucre en la cual, el nuevo estado llevara el nombre de Repblica de Bolvar,en homenaje al Libertador y, su capital (Entonces llamada La Plata), recibira el nombre de Sucre.

La misma Asamblea quiso tambin exteriorizar su admiracin al Libertador con la ofrenda de un objeto material que simbolizara sus sentimientos y acord, por el artculo 8 del citado Decreto, que el Mariscal de Ayacucho le confiriera una medalla de oro tachonada de brillantes, en cuyo anverso figurara el cerro de Potos y al Libertador colocando en su cspide el gorro de la Libertad.En el reverso, entre una guirnalda de olivo y laurel, figurara la siguiente inscripcin: La Repblica Bolvar agradecida al Hroe cuyo nombre lleva.

Presintiendo su muerte, el Libertador dict su Testamento un 10 de diciembre de 1830 en Santa Marta-Colombia, y sin olvidar su promesa expres: Es mi voluntad que la Medalla que me present el Congreso de Bolivia a nombre de aquel pueblo, se le devuelva como se lo ofrec, en prueba del verdadero afecto que an en mis ltimos momentos conservo a aquella Repblica.

Suponemos que, ni enlos ms afiebrados delirios que caracterizaron los instantes postreros del Padre y Protector de la Patria, ste se habra imaginado la suerte que correra la joya obsequiada a su hija predilecta, en su cumpleaos 193, cuando sta fue robada en las puertas de un prostbulo, para ser devuelta luego en el atrio de una iglesia, despus de las mltiples profanaciones que fue objeto, durante los aos que le toc ornar el pecho de los presidentes que se turnaron el poder.

En momentos en que se desahucia al histrico palacio quemado, que cumpli a cabalidad sus funciones por casi dos siglos, como el escenario de nuestras ms importantes gestas histricas, para construir un adefesio millonario de 25 pisos, destinado a que parejas de recin casados vayan a fotografiarse y/o celebrar promociones escolares, es comprensible que los valores de la tradicin y la historia se los estn pasando por el arco del triunfo, como aquel senador masista que se desnud en el aeropuerto de Cochabamba. De ah podemos inferir que, la desaparicin de una camiseta de futbol del museo de Orinoca habra importado mucho ms, que la desaparicin dela medalla legada por Bolvar, a no ser que, con el milagro de la tecnologa de impresin tridimensional se haya replicado la joya para evitar, como ocurri con Melgarejo, la molestia de devolverla.

Cuando se ingresa al campo de las innovaciones arbitrarias y despticas, y se forja la historia a gusto y sabor del autcrata que, como Adn, piensa que la historia comienza con l, se corre siempre el riesgo de repetir el drama que le toc jugar a Hugo Chvez, cuando en un gansteril ritual de macumba y brujera, de santera y primitivismo afrocubano, un 16 de julio de 2010, mand exhumar los restos del Libertador para insuflarse, dizque, del poder de sus huesos, as como se lo haban aconsejado los santeros y bajo ese influjo cometi el mayor de los crmenes que hubiera podido imaginar en vida Bolvar: la devastacin de Venezuela. Puede que no se crea en la maldicin de los smbolos Pero de que los hay, los hay! Peor, cuando se los utiliza como un histrico homenaje al Libertador.