Martes 24 de febrero 2026

Otra vez, el TIPNIS dijo No



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Podra parecer laudatoria y hasta aprobatoria la aseveracin de que, un gobierno de corte dictatorial es la solucin a los mltiples problemas que atingen a nuestra nacin, ya que, al copar discrecionalmente todos los poderes de la nacin, hace, deshace, pone, dispone y administra a su libre albedro todo lo que le viene en gana, sin necesidad de echar mano a las incmodas consultas a que est obligado por la Constitucin Poltica del Estado.

Es el caso del terco comportamiento gubernamental contrael Territorio Indgena y Parque Nacional IsiboroSecur (TIPNIS), cuyos pobladores y el pas en general, se oponen, desde hace ms de una dcada, a la construccin de una carretera que atraviese esa reserva y, observando que no se despoje de sus tierras a los pueblos originarios, estas sean convertidas en una nueva superficie de siembra cocalera.

Por invitacin expresa del Consejo Indgena del Sur (CONISUR) y en busca de una justicia imparcial a sus reclamos, sobre los abusos y atropellos que vienen soportando por parte de colonos cocaleros (que eufemsticamente se hacen llamar interculturales), como ser la construccin de puentes; el avance ilcito de la va, y la prdida masiva de la biodiversidad, el Tribunal Internacional de los Derechos de la Naturaleza se hizo presente en la zona, a la cabeza de su representante ecuatoriano, Alberto Acosta, quien en compaa de la Presidenta de la Comisin de Derechos Humanos de Bolivia,visitaronel lugar.

Sin embargo, la noble intencin de estos comisionados fue abruptamente frenada en su ingreso al Polgono 7, por un arbitrario bloqueo que no les permiti ni siquiera hacer uso de sus telfonos celulares, grabadoras o mquinas fotogrficas,detenindolos por cerca de seis horas y obstruyendo su salida del lugar.

La vicepresidenta de la subcentral TIPNIS, Cecilia Moyoviri, en declaraciones a los medios, aclar que las comunidades de Trinidadcito fueron las primeras en recibir a la delegacin del Tribunal para contar sus testimonios y reclamos, pero no acompaaron a la comisin, para evitar enfrentamientos con los colonos, sin embargo, lament que pese a eso no se haya dejado trabajar a la organizacin.

Asimismo, la dirigente indgena remarc que, con la retencin que sufrieron los miembros del Tribunal Internacional de los Derechos de la Naturaleza en el Polgono 7, se pudo comprobar manifiestamente los atropellos que sufren las comunidades indgenas y la reserva natural.

El eplogo de este lamentable episodio fue una reunin entre los miembros del Tribunal y el ministro de Gobierno, cuyos resultados eran previsibles. Por una parte, el ministro neg cualquier estatus oficial al Tribunal, calificndolo de ser una red de Organizaciones No Gubernamentales que: "tienen mucho que aprender del proceso boliviano, que es vanguardista a nivel del mundo en materia de reconocimiento y efectivizacin de derechos de los pueblos indgenas".

Por su parte, este organismo reivindic su calidad de instancia defensora de los derechos de la naturaleza y se encuentra preparando un informe, cuyo tenor no es difcil de avizorar. Lo que s esevidente, es que otra vez, el TIPNIS dijo No.