Martes 03 de marzo 2026

Dime como vives y te diré como piensas



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Si la injusticia cometida con un joven mdico nos ha llenado de indignacin, porque como sociedad estamos hastiados del manejo delincuencial que se hace en la administracin de justicia, es hora de ponerle fin y de empezar a actuar con toda nuestra fuerza defendiendo los principios y valores en los que se funda la democracia.

Resulta deshonroso para cualquier sociedad que se precie de ser civilizada, mirar pasivamente y, con esta conducta avalar la injusticia. El caso del bebe Alexander no es el nico, aunque sea reciente, en el cual se ha fraguado pruebas, se han ejercido presiones y se ha maleado a jueces y fiscales para condenar a inocentes.

Esta conducta de uso instrumental de la justicia no es nueva. En este gobierno durante estos trece aos se hizo costumbre violar y desconocer la ley. Acaso no son ejemplos los casos de judicializacin jurdica a gobernadores, dirigentes cvicos y ciudadanos a quienes se ha llegado al extremo de dictarles sentencia falsificando pruebas y dando instrucciones a fiscales y jueces para que acten en consecuencia?

Es que por ejercitar la poltica un ciudadano, no deben ser sus derechos respetados? Veamos el caso Rozsas, que hasta ahora prosigue teniendo enjuiciados y en la crcel a personas que el gobierno ha calificado de separatistas mientras en realidad todas las pruebas reales acusan al gobierno de haber promovido y desempeado una conducta delictiva, conspirativa y abusiva, mientras la justicia no hace otra cosa que secundarlo y servirle de instrumento fcil.

Las autoridades cruceas, que hasta el presente callan, permitieron la farsa de un juicio para demostrar que no estaban comprometidas con ningn delito, y han transcurrido aos sin que este haya demostrado la existencia del delito de separatismo inventado con fines polticos y el silencio cmplice prosigue.

Si para enjuiciar a un mdico, y encubrir la falsedad ideolgica de la amante del Fiscal General, las ambiciones polticas del gobernador Cocarico, no se ha tenido pudor en instruir se dicte una sentencia injusta, qu se puede pensar, ocurri, en el caso Rozsas?

El periodista Carlos Valverde ha documentado este caso con suficiencia, demostrando la maquinacin poltica desempaada por el actual Vicepresidente Garca y su hermano Ral, la injerencia venezolana y otros que urdieron la trama delictiva, incluimos al fiscal que huy del pas y devel la conspiracin. Sirvi para que la sociedad reaccionara como lo hace ahora?

Duele tanto la vida de ese beb como la de esas familias cruceas separadas y humilladas en todos estos aos. Si la justicia est podrida, es porque como sociedad permitimos que eso suceda. Es que le hemos dado poder a un grupo de matones que viven de la coca y sus derivados, a quienes hemos reconocido como autoridades, violentos que no conocen otra manera de actuar que no sea profesando su violencia.
Dice el materialismo filosfico que tu nivel de existencia determina tu nivel de conciencia. Apliquemos esto al gobierno actual. Viven de la coca y el narcotrfico luego piensan y actan como delincuentes. Quien espere que haya justicia mientras estn gobernando no ha entendido nada.