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Cuando se habla de los sucesos de octubre de 2003, se repiten una serie de afirmaciones a las que se les otorga el sello de la verdad. Si tenemos en cuenta que estas provienen de la boca de los vencedores, es decir, de los que lograron derrocar al gobierno y promover la transicin para establecer el gobierno de la coca, no se puede hacer mucho, porque la objetividad, en estos casos, alumbra poco.
Siguen vanaglorindose de haber logrado que un presidente tenga que irse, para evitar mayores confrontaciones y muertes intiles, como si tal cosa mereciera una medalla para los machos, siguen mintiendo sin el menor rubor sobre maletas que se sacaron del Banco Central con dinero que se llev el presidente, persisten en decir que se quera regalar el gas a Chile y que por eso se sacrificaron vidas y configuran un halo de virginidad revolucionaria que adorna la cabeza de activistas delincuenciales que actuaron esos das como cabezas visibles del derrocamiento.
Sobre la base de estas mentiras se ha construido un imaginario colectivo de las jornadas de octubre y se dice que las mismas lograron establecer una agenda que habra marcado el rumbo de esa jornada. Se sealan tres: la convocatoria a una constituyente, la nacionalizacin de los hidrocarburos y el juicio de responsabilidades.
Esta agenda de los vencedores se convierte en manzana de la discordia entre sus autores, cuando unos dicen que se cumpli y otros que se traicion la misma. Uno de los renombrados hroes de octubre es el seor Carlos de Mesa, quien primero dio un pasito al costado, luego juro como presidente, amnisti a los instigadores y autores de las muertes de octubre y pacto con Evo Morales la continuidad de su mandato, pide el premio mayor.
Pactar con Evo Morales es pactar con la serpiente. Eso lo sabe ahora, el cocalero lo arrincon con las mismas prcticas que tuvo con el gobierno derrocado, bloquear, provocar muertos y convertirse en victima y acusador. A diferencia de lo que uno de sus flamantes y conversos mesistas el seor Ricardo Paz, quien afirma que de Mesa Guisbert logr consolidar la democracia, establecer la constituyente y recuperar los hidrocarburos, debo decir, que tanto consolid la democracia que Evo Morales lo oblig a renunciar en pocos meses, que la constituyente se realiz en el gobierno de Morales y la nacionalizacin imaginaria de los hidrocarburos tambin. Entonces cabe la pregunta, qu hizo realmente Carlos de Mesa?. Facilitarle a Evo Morales el gobierno y ayudarlo en cuanto pudo.
Tanto es as que fungi como vocero de la demanda martima colaborando en una de las aventuras mas peligrosas en las que embarc el presidente Morales a Bolivia. El fracaso de esa demanda con el fallo contundente de la Corte Internacional de Justicia, gatill la necesidad de lanzar su candidatura con carcter de urgente, para encubrir responsabilidades y al mismo tiempo afianzar la candidatura de su protegido. Tanto Evo Morales como Carlos de Mesa han convergido en la necesidad de electoralizar el panorama poltico para tender mantos de olvido en relacin al fallo de la CIJ.
Pero la serpiente asecha sigilosamente y no dudar en morderlo cuando ya no pueda sostener su victoria y para eso habr servido el seor de Mesa, para legalizar una vez ms a Evo Morales.