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Enorme esfuerzo hace el gobierno para demostrar que el modelo econmico que dijeron tener sigue arrojando resultados positivos. La fiesta del derroche ha ingresado a su fase de agotamiento, pero hay una resistencia intil y testaruda que no quiere verla. El presidente Morales que afirma no saber o conocer todo lo que sucede en su gobierno, firma lo que le ponen en su escritorio confiando en que las cosas que hacen sus ministros estn bien hechas, pero esto a lo largo de trece aos se ha visto que no es as.
En realidad el presidente necesita que le expliquen todo de una manera didctica, su carencia de formacin personal le impide comprender el manejo del Estado y las implicancias de las decisiones que toma, confiar en los dems todos los das y por todo lo que hacen es un riesgo demasiado grande pero as hemos sido gobernados estos tres perodos consecutivos.
El presupuesto general del Estado es una herramienta fundamental para hacer gobierno, es la herramienta que se usa para implementar la poltica econmica con sus efectos en la sociedad y tambin es la norma que define los lmites sobre los cuales el gobierno puede tomar decisiones, la estructura que tiene nos avisa sobre el cmo se gastaran los ingresos presupuestados y ese gasto nos indica la orientacin que tiene y los resultados que busca.
Malas noticias entonces para el seor presidente, al que estoy seguro no le han contado la verdad y le han dicho lo que a sus odos les gusta escuchar, que todo va viento en popa que hay dinero para seguir la fiesta y que con ello su releccin forzada est ms que asegurada.
Le habrn explicado que las proyecciones del crecimiento del PIB son menores a la tasa promedio de los ltimos 16 aos?, le habrn dicho que sus ingresos por exportaciones de gas son 50 por ciento menores ahora de lo fueron hasta el 2014, y que tanto la Argentina como el Brasil no comprarn los volmenes que compraron hasta ahora y que la suma de esas dos variables: menores precios para el gas y menores volmenes para vender representan menores ingresos fiscales e implica que los gastos deben reducirse?Pues parece que no le dijeron tampoco que los supervits acumulados en siete aos se convirtieron en dficits en los ltimos cinco aos esto significa que se comieron todo y que adicionalmente gastaron un 25,5 ms de lo debido. Esta situacin deba haber sido causa suficiente para presupuestar un nivel de gasto ms conservador.
Al contrario se proponen gastar como si nada hubiera ocurrido lo que equivale a aumentar el gasto produciendo un dficit siete veces mayor e incrementar la inversin pblica millonaria en 6.510 millones de dlares, inversin que nunca en estos trece aos pudieron ejecutar mas all del 70 por ciento con el agravante de tener que inyectar recursos adicionales a empresas publicas deficitarias con 1.100 millones de dlares que pudieran servir para proyectos sociales urgentes.
Lo serio de esta poltica de juego sin fin, es que para financiar esa inversin millonaria tendrn que buscar crdito externo. Necesitan el 31 por ciento de 6.510 millones o sea 2.018 millones de dlares, que ser crdito duro.
No hay consistencia en este presupuesto lo que tiene es un contenido poltico electoral que se olvida de poner los pies en tierra y nos arroja al foso del gasto sin los ingresos suficientes y de la inversin con endeudamiento, los dos pies que nos llevaron a la crisis terminal de los ochenta. Esto es lo que los bolivianos debemos parar en seco antes de que sea tarde.