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Hace una semana cuando los fuegos de la insensatez corran fieros por los parques de la vida, estaba claro, que los corazones de miles de bolivianos sintieron el dolor de ellos, de los que tenan que huir sin saber a dnde. El terror de sentir que el fuego te rodea y no hay salida tiene un grito que trasciende, que se escucha y se expande por el infinito.
Si hay un pueblo que tiene una sensibilidad enorme ante la desgracia es el boliviano. Don que nace de su propia existencia diaria que le obliga a vencer el drama cotidiano de la adversidad que lo tiene cercado. El pobre siempre tiene la mano extendida para ayudar. Por eso mismo comprende en su cabalidad lo que viene sucediendo. No necesita que le expliquen las razones cientficas y tcnicas de los porqus se deben conservar los bosques, los ros y las especies, es que los tenemos a pocos kilmetros de nuestras ciudades.
Quemar para expandir la coca ha sido el peor error que ha cometido el gobierno en estos trece aos de ejercicio. Ni siquiera los atropellos a los pueblos del Tipnis o las palizas a los discapacitados han calado tan hondo, como esta provocacin realizada al conjuro de la ambicin desenfrenada de tener cocaleros y coca en zonas que les permitan el control poltico de las regiones. No es por la coca en s, sino porque esta tiene estrecha relacin con el narcotrfico y este tiene controlado al gobierno desde siempre.
Los golpes duros tienen el efecto de hacer reaccionar a quienes lo reciben. Y en Bolivia se ha sentido este golpe a la naturaleza con una intensidad que no se puede medir. La reaccin ser demoledora.
Y es cuando los datos electorales comenzarn a desmoronarse, cuando ese hecho imposible de materializarse que evitara la victoria de un binomio ilegal, se hizo fuego y esas llamas les cogieron en su propia casa de campaa. Hasta aqu llegaron, al menos con el paraguas del voto que ya no les sirve.
Y es ahora cuando las cosas se complican. Las asociaciones para delinquir que se disfrazan de gobiernos populares, sin el voto que los encubre no tienen otro remedio que mostrarse a plenitud. Ya nos demostraron esa conducta cuando perdieron el 21F. Los bolivianos no podemos esperar otra cosa, ahora, cuando el voto se les escurre de las manos.
Se avecinan das difciles. Ya conocemos cmo se planificaron los hechos del separatismo cruceo con ejecuciones sumarias, tambin los incendios de gobernaciones y los enfrentamientos mortales entre bolivianos como en Pando, todo esto ya conocemos y no tendramos porqu pensar que no volvern a sus andadas.
No van ha dejar el Palacio Grande que se han construido, no pueden arriesgarse a develar todo el tejido de corrupcin que han confeccionado, es tanto lo que tiene que perder que lo ultimo a pensar es dejar lo nico que tienen: el gobierno.