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La gobernacin de Santa Cruz ha dispuesto una pausa en el manejo de la tierra como primera medida ante la crisis provocada por los incendios forestales y las leyes y decretos aprobados por el gobierno que hicieron de gasolina en este desastre.
La tensin ha subido debido a que los beneficiarios de la tierra que ha sido loteada estn marchando hacia Santa Cruz para exigir que la mencionada pausa sea anulada y que siga el proceso dispuesto por el gobierno nacional.
Lejos han quedado los tiempos, previos a la llegada de este gobierno, en que Bolivia tena la mejor calificacin en el manejo de bosques por parte de las Naciones Unidas. Es que una de las primeras medidas que tom la actual administracin fue poner fin a las concesiones madereras, que haban sido el instrumento para que se aplicara la poltica de preservacin de bosques. Como la marabunta, los ladrones de madera invadieron las concesiones, incluso antes de que fuera anuladas por el gobierno, y procedieron a exterminar los rboles que encontraban.
Luego vino la ley 741 por la cual se autorizaba a los asentamientos a quemar la tierra mediante auto-autorizaciones, sin necesidad de dar cuenta a nadie, y menos a la Pachamama.
Pues esto ha creado el actual infierno. Los asentamientos, como se sabe, y lo denunci en palabras exactas el periodista brasileo Leonardo Coutinho, estaban dirigidos a cambiar el equilibrio tnico-poltico del pas.
Lleg el momento de la paeticipacin del ministro Juan Ramon Quintana, quien mostraba como un gran xito el trabajo que haba hecho en Pando, adonde llev a miles de colonos para lograr lo que ahora se da: el MAS tiene mayora en las intenciones de voto en ese departamento.
Una operacin Porvenir multiplicada por cien estaba en marcha en el departamento ms grande del pas. Y de paso estaba la intencin de crear otros Chapares, invadiendo los parques nacionales, incluyendo el valle de Tucabaca, junto a la frontera con Brasil, con la presunta intencin de poner muy cerca de los consumidores de cocana brasileos, que la usan ms que los norteamericanos.
Los bosques que cubren tierras no aptas para la agricultura fueron tambin incluidos en este plan, con colonos que no estaban advertidos de que las quemas controladas deban ser realmente controladas.
Ahora, el gobierno est cosechando el producto de ese infierno. Ha creado una guerra entre los beneficiarios de las tierras arrasadas y los pueblos originarios que la defienden.
La guerra ha comenzado.
Siglo21bolivia.com