Sábado 18 de abril 2026

El binomio Camacho-Pumari


  • por

138 vistas

Sabemos que la democracia se construye sobre la base de la igualdad de derechos y obligaciones ante la ley de todos y cada uno de las y los ciudadanos. La que se est reconstruyendo en el gobierno constitucional transitorio de la presidenta Jeanine Aez Chvez, tiene peculiares aristas.

Una de ellas es la alianza entre dos exdirigentes cvicos, Luis Fernando Camacho Vaca y Marco Antonio Pumari Arriaga, de Santa Cruz y Potos, presidente y vicepresidente, respectivamente. Sus jvenes liderazgos fueron claves para que, tras 21 das de paro en todo el pas, el tirano Evo Morales renunciara y huyese de Bolivia el 10.XI.19.

Asumimos que las elecciones del 3 de mayo prximo, con nuevos rganos Electorales idneos y transparentes, tendrn lugar en paz y libertad, a pesar de las amenazas del huido cocalero Morales y su violento heredero Andrnico Rodrguez en Chapare, santuario de la materia prima de la cocana, la hoja de coca, protegida por narcos y afines del antiguo rgimen.

Esta transicin busca restablecer el Estado de Derecho y la institucionalidad democrtica, para desmontar 14 aos de uso, abuso, mal uso del poder, corrupcin y crmenes de lesa humanidad. Busca reivindicar identidades territoriales, demandas regionales y diversidades socioculturales mestizas, sin menoscabar otras identidades tnicas, ni la necesaria unidad poltica para enfrentar al partido del autcrata.

La sociedad boliviana reclama reconocimiento social, representacin poltica y redistribucin de la riqueza. Exige autonoma real, no embargada, y Pacto Fiscal que elimine el Estado centralista de Morales, que concentraba cerca de 90% de la riqueza y los recursos, dejando un esmirriado 10% para 9 Gobernaciones, 339 Municipios, 10 Universidades y Pueblos Indgenas fuera del mundo andino.

De sobra sabemos que Santa Cruz y Potos tienen historias distintas, pero s un rasgo comn: haber sido vctimas del centralismo desde el pasado colonial, durante la Repblica y en los casi tres lustros del experimento Plurinacional de Morales, ms etnocentrista aymara que pluri, a despecho de las 36 naciones incluidas en la Constitucin. Y a merced de la visin unvoca originario-indgena-campesino como elemento de homogeneidad, para un proyecto autoritario cuyo objetivo eran el pensamiento y partido nicos.

Lo concreto como sntesis de mltiples determinaciones, es decir unidad de lo diverso, parece una extravagancia de Marx, pues ni los primeros comunistas-socialistas, ni los que les siguieron tomaron ni toman en cuenta. Mucha sangre abon la existencia de los Estados centralistas y su dominio total sobre la poltica, la economa, la sociedad, la cultura, la educacin, la alimentacin y los servicios bsicos, con la explotacin de las necesidades y la pobreza como recurso poltico populista.

Para el escritor paceo Ramiro Velasco Moreno El Estado centralista se erige como una superestructura vertical, y debe ser visto como producto de la estrechez poltica del sistema administrativo estatal, porlaimpotencia estatal para contener a la nacin. Su no resolucin, remata en injustas asimetras de todo orden.

Comparto un esclarecedor pensamiento del historiador cruceo Humberto Vzquez Machicado: Pretender la existencia de un estado precolombino a base de la existencia del Kollasuyo nicamente, es olvidar por completo al Oriente tropical y circunscribir Bolivia a una sola de sus partes, a la regin andina. Esa es la historia de una porcin de un territorio; pero no es de la totalidad de sus tierras, y de sus gentes. Afirm que La fecha fundamental de esta patria boliviana es el 15 de febrero de 1560 en la cual el Virrey del Per, Mrquez de Caete, design a Nufrio de Chves Teniente de Gobernador de la Provincia de Moxos, uniendo as, mediante acto jurdico, los dos componentes de la nacionalidad que ese da se creaba: el Oriente tropical y el Altiplano andino y minero. Esta tesis no ha sido asumida en el pas, gobernado casi siempre sin mirar al Oriente y al sur.

Santa Cruz vivi entre la pobreza y el olvido bajo el ser minero de la Repblica, que omiti, todo lo que no fuera andino y mineral. Remato la idea con otro cruceo, Enrique Finot: Respecto a la regin oriental, la omisin ha sido mayor, sin considerar que esta regin abarca las dos terceras partes del suelo con el que la Patria naci a la vida independiente.

La historia de Potos es otra historia de centralismo sin redencin: la plata del Cerro Rico, abon la primera experiencia colonial burguesa de Europa en Amrica Latina, al calor de la acumulacin originaria del modo de produccin capitalista. Hoy Potos sobrevive a pesar del abandono, sediento de justicia, oportunidades y gobernanza, con el litio como esperanza. Esta vez como la riqueza que deber sacar a la regin y a su gente de la pobreza multidimensional que la agobia, por la impotencia estatal de contener a la nacin.

Bolivia necesita otras visiones que abracen las diferencias con igualdad y equidad, tambin de gnero y etaria. Que conjugue su abigarrada geografa, sus mltiples determinaciones, su rico mestizaje y sus impulsos descentralizadores con autonoma y federalismo. Por eso confiamos en la gran concertacin poltica alrededor del binomio Camacho-Pumari.