Sábado 18 de abril 2026

A los necios no les calza el homo sapiens


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Antes, peda a gritos que se evite una guerra en Venezuela. Eran los tiempos de Evo Morales obsesionado en su permanencia en el poder para toda la vida. Se lo impeda la Constitucin Poltica del Estado (art.168) y el voto soberano del 21 F de 2016, que dijo NO a su reeleccin indefinida.

Venezuela ya libraba una guerra a muerte en calles. Las llamadas milicias populares armadas, los llamados colectivos de Chvez y Maduro, mataban sin el menor escrpulo y disparaban contra el derecho a la vida de los otros.

Ahora, el renunciado y huido expresidente de Bolivia, quiere guerra desde el cmodo refugio que le brinda la Argentina ideolgica de los Fernndez, como l, socialistas del siglo XXI, del Foro de San Pablo o de Puebla. El nombre es lo de menos. Al ex no le bastaron las guillotinas judiciales con las que reprimi durante casi 14 aos a sus enemigos, ms que adversarios polticos, econmicos, sociales y culturales, va la politizacin de la justicia. O judicializacin de la poltica.

Hoy quiere ms guerra y la quiere en serio. Lo atestiguan sus ltimas declaraciones: de ac a poco tiempo, si volvera (a Bolivia), o alguien vuelva, hay que organizar como en Venezuela, milicias armadas del pueblo. Lo dijo a la radio Kawsachum Coca (RKC), propiedad del sindicato cocalero de Chapare donde se cultiva la hoja de coca, materia prima de la cocana- de cuya Federacin Morales es su presidente hace aadas.

Sus temerarios impulsos ratifican lo que ya se saba: nunca fue demcrata, aunque se subi al curso de la historia en 2005, como otros, de la mano de un sistema democrtico que llevaba ms de dos dcadas construyendo un Estado de Derecho. Los polticos de entonces, pese a sus falencias, garantizaron libertades civiles y polticas, institucionalidad democrtica, respeto a los Derechos Humanos, libertad de prensa. Valores que el rgimen de Morales desmantel con violencia ejercida por l mismo, sus subordinados sindicalistas y operadores represivos, y otros violentos como su ex vicepresidente.

La respuesta de la presidenta constitucional Jeanine Aez Chvez ha sido contundente: "Las declaraciones de Morales solo demuestran que la paz, la reconciliacin y la democracia nunca fueron opciones para l. Ante la intencin de sembrar terror y violencia solo encontrarn al pueblo boliviano unido, y frente a las amenazas, nuestra ms profunda vocacin democrtica.

Desde su gobierno se seala que el exmandatario vuelve a cometer delitos de incitacin pblica a delinquir, sedicin y terrorismo. Rechazamos las amenazas de Evo Morales de desestabilizacin con violencia, terrorismo y muerte, y condenamos esta actitud ante los organismos internacionales de querer convertir a Bolivia en una Venezuela, seal el ministro de la presidencia, Yerko Nez.
Para el viceministro de Rgimen Interior, Wilson Santamara, la convocatoria de Morales constata la existencia de un plan sedicioso. Son acciones terroristas flagrantes para impulsar la desestabilizacin en Bolivia, seal.

Las ltimas declaraciones del vitalicio presidente cocalero podran agravar su caso, segn Israel Alanoca, viceministro del gobierno pues "Ya existe un proceso en curso y un mandamiento de aprehensin por los delitos de sedicin, terrorismo y financiamiento al terrorismo en contra de Morales. Lo que haga se sumar al proceso y puede haber incluso agravantes".

Morales tiene tres causas abiertas, admitidas y activas, despus de la presentacin de las denuncias ante el Ministerio Pblico, por el asesinato extrajudicial de tres personas, dos de ellas extranjeras, en el hotel Las Amricas (16.IV.200). Por terrorismo y sedicin, en noviembre de 2019, luego de haber huido de Bolivia, ya desde Mxico, donde inst a cercar las ciudades para evitar que ingresen alimentos y matarlas de hambre, y por usurpacin de funciones (XII.19).

Por su parte, la presidenta del Senado, Eva Copa, militante del MAS, partido del ex presidente, califica de inadecuadas las amenazas para organizar milicias. El diputado Lamberto Calani, tambin de ese partido, asegur que el llamado del jefe es para que los sectores sociales salgan en defensa del proceso de cambio. El actual precandidato presidencial por el MAS, el excanciller David Choquehuanca las calific como libertad de expresin que no debe ser callada ni perseguida.

Al MAS, a sus jefes y a su militancia no les import el precio que pag la sociedad boliviana por sobrellevar el dictatorial proceso de cambio y su obstinacin por el poder. Lo sigue demostrando hoy, ms all de algunas personas que facilitaron el actual trnsito constitucional. Aquellos son necios. A esos, no les calza el homo sapienes.

En Bolivia, la joven revolucin pitita que cohesion a todo el pas bajo la bandera tricolor, garantiza la unidad de todo su tejido social para defender la libertad conquistada. Para reconstruir el Estado Social de Derecho y encontrar la sntesis en el ideario republicano y autonmico con democracia plural representativa, participativa y redistributiva en las prximas elecciones.