Martes 10 de marzo 2026

La maldad no tiene límite



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Acabo de ver un video que me estruj el alma. Luego de mucho tiempo -y de tantas cosas vistas y vividas- en verdad que este video sacudi mi corazn. La escena muestra a dos soldados parados, encadenados ambos, descalzos, separados uno del otro; pareceran estar serenos, pero no lo estn. El paisaje corresponde a un desierto, un escenario lbrego acompaado de un cntico en un idioma que no entiendo.

Los uniformes de los dos soldados estn empapados en combustible as como el trapo de la cadena que los sujeta desde atrs. Ambos aparentan estar en calma, sin embargo sus rostros se ven demudados, petrificados, sobrecogidos por su condicin de prisioneros ante sus captores armados.

De pronto se empieza a escuchar el fuerte latido de un corazncada vez ms rpido, como si algo grave fuera a pasar... Y entonces ocurre lo inimaginable, la iniquidad en accin, la degradacin humana, el salvajismo, la barbarie

Alguien enciende fuego detrs de ellos, el cual avanza por la cadena que -como si fuera una mecha- llega hasta sus espaldas, abraza sus cuerpos y los empieza a quemar sin piedad; sobreviene el pavor en los soldados; se escuchan sus gritos -fuertes gritos desgarradores- se les crispan las manos; caen de rodillas, dan tumbos por el suelo y lloran desesperados; se revuelcan violentamente; piden auxilio y golpean la tierra; caen de rodillas -parecen orar a ratos- se protegen la cara; nadie les socorre y deviene el estertor; uno termina en posicin fetal y el otro de espaldas, jadeantes por el indescriptible dolor que los tortura; el video -en un cruel acercamiento de imagen- enfoca la piel totalmente calcinada de sus caras y el momento final en que mueren carbonizados

Completando el macabro cuadro, aparece en escena un mercenario de barba espesa, ametralladora en mano, hablando en un idioma que definitivamente no comprendo; lanza una proclama sealando a los dos pobres soldados calcinados por el fuego -gesticula- amenaza seguramente y mostrndose satisfecho con lo hecho, agarra un bidn con gasolina y la derrama sobre los cadveres para atizar el fuego...
Hasta dnde puede llegar el fanatismo? La maldad no tiene lmite y cuntas veces supera a la imaginacin

Lo cierto es que muy pocas veces me compung tanto, como con tan desgarrador video.

Solo cuando por la gracia divina experiment el sufrimiento de Dios Padre, ante las atrocidades cometidas contra su Hijo Jess en la cruz, sent igual dolor. Piedad y misericordia por quienes tienen en poco la vida humana!!!

(*) Pastor y economista
Santa Cruz, 29 de enero de 2020