Miércoles 18 de febrero 2026

Invocación al golpe militar



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En una invocacin propia de espritus desesperados, el ltimo ttere sin cabeza del foro de Sao Paulo, hoy prfugo en Argentina, ha proferido la terrible amenaza de recurrir a sus militares patriotas, con los que mantiene contacto, en caso de no ser habilitado como candidato a Senador en las prximas elecciones generales. Tal splica evoca la analoga que se suele hacer entre los templos de Dios y las Fuerzas Armadas, a los que uno acude slo cuando se est en apuros o en peligro.

Empero, dicha advertencia, lejos de ser una invitacin a participar de la entrada del Carnaval a los oficiales que l piensa son sus contactos, supone un ruin anhelo de gestar un golpe de estado que eche por tierra al gobierno de la Sra. Janine Aez, y as restaurar su destronada dictadura.

Lo curioso del caso es que, teniendo dichos contactos, por qu no acudi a ellos a tiempo de ser expelido por el pueblo y salir huyendo como un delincuente confeso?; Con este trmino sola calificar a aquellos cristianos que lograban escapar de sus temibles sayones fiscales; a los que no lo lograban, eran encarcelados sin materia justiciable. Acaso no contaba con el apoyo de Kaliman y el pequeo Solin Quintana, que fueron quienes le sugirieron el escape y no el golpe de estado que tanto propala?

Esa suerte de imprudentes declaraciones, de las cuales se retracta bellacamente despus de lanzarlas sin responsabilidad alguna, como fue el caso de aquellas que verti en Mxico, instando a cercar las ciudades para obstruir el ingreso de alimentos a sus habitantes, o las que formul a principios de enero, cuando plante la posibilidad de crear milicias armadas al estilo venezolano, son suficiente prueba de la actitud sediciosa del solitario y folklrico dspota.

Esta vez ocurri algo similar; una hora despus de publicada la entrevista por el diario brasileo Folha de Sao Paulo, el jefazo desminti en su cuenta de Twitter haber proferido la ridcula evada que, para su redaccin, cont con el apoyo del mariscal de Chaparina Sacha Llorenti, quien a su vez acot: Evo Morales no dijo esa frase. Esa noticia es falsa e intenta crear zozobra en mi pas.

Entretanto, este contacto castrense, cuya habilidad para desaparecer opositores nos fue suficientemente demostrada en distintos escenarios de muerte como: Huanuni, La Calancha, Hotel Las Amricas y muchos otros, parece no haberse enterado aun del inminente repliegue del castrochavismo, que estaba dispuesto a incendiar nuestra patria y, por lo tanto, tampoco existen esos sicarios prestos a realizar sus siniestras determinaciones.

Lo triste de esta historia es el papel de celestinaje que hace el gobierno argentino al violar, sin vergenza, todos los protocolos de las leyes que regulan el asilo. Al parecer les falla la memoria histrica, cuando olvidan su fallida intervencin en este tipo de eventos en Bolivia cuando, en pocas pasadas, fueron convocados a protagonizar un golpe militar.